Emilio Vera Da Souza
Por Emilio Vera Da Souza

Voy por la vereda sin prestar atención pienso caminar sin sentido mirando vidrieras dándome cuenta cuanto hay que no necesito, sigo andando sin ningún apuro nada me hace correr nada me empuja

Miro la gente que parece aturdida cada quien se ocupa de sus asuntos muy pocos miran a los demás, muy pocos atentos a los otros voy caminando al ritmo de un blues voy sintiendo aire en mi piel el sol no calienta por estos días nada parece importante sin embargo las cosas pasan pasan como en un cine continuado imágenes de otros tiempos y miles de fotos
todas construyen la historia.

Nada me ocupa especialmente nada me llama la atención hasta que llego a esa esquina
nadie parece prestarse para ser protagonista, nada perturba mi camino llego a esa esquina casi distraído, algunos curiosos se detienen, quiero mirar pero no quiero parar algunos, hacen caso a las indicaciones policiales, adelante se ve un cuerpo tirado en el piso quieto, a bsolutamente quieto, parece que fuera de algún miserable perdedor.Parece que no se moviera más, parece un muerto en la calle algunos pretenden sacarle fotos,
se le han salido los zapatos, me acerco sin detenerme casi sin pausa, abro mi bolso donde guardo algunos cuadernos y lapiceras, me arrodillo y sin querer tocar ese cuerpo inerme
intento taparlo con diarios.

Luego camino sin pensar, por la vereda de enfrente el viento me enfría las manos,
sigo adelante, la muerte quedó allí tirada, parece haber dado un mal paso esperando la noche. Hace falta tener coraje para andar solo por las calles, hace falta reunir fuerzas, yo no tengo ningunas ganas de pasar por ese lugar.

Más allá una mujer llora sin atenuantes, ha regalado su amor al destino,
nadie sabe porqué, pero jadea y se detiene sin mirar nada y nada, solo llora sin sentido, solo llora por amor.

Al final del recorrido me encuentro en medio de la vereda solo solo y sin saber, solo quieto y sin saber, solo quieto con el viento pegando en mi piel y sin saber.

Solo quieto sin una mirada en mis ojos y sin saber