jorge-sosa

Dicen que los ojos son la expresión del alma, lo que querría decir que el alma tiene domicilio en nuestro interior, pero yo todavía no lo ha descubierto. El corazón podría ser por eso a tantas cosas del sentimiento las relacionamos con el que nombramos “bobo”. No sé por qué si es el órgano más importante que tenemos.


Al decir de algunos poetas los ojos son los que delatan lo que está ocurriendo adentro. En todo caso debería existir una ciencia que enseñe la lectura de los ojos aparte de los oftalmólogos.


Es cierto que un par de ojos seductores están como diciendo cosas que no sé si se pueden traducir en palabras. Nunca me he puesto.


Esto ocurre con las miradas femeninas sobre todo. Hay numerosísimas canciones que hablan de tal asunto, pero no conozco una sola que hable de los ojos del hombre. Es como si los nuestros fueran inexpresivos o como si adentro no tuviésemos cosas para decir.
Encima ellas se los maquillan se ponen colores para resaltarlos, se arquean las cejas a su conveniencia, se detienen en las pestañas para darle mayor contenido o largor, se los delinean con ungüentos especiales.


Un par de ojazos femeninos bien determinados en su decir pueden conmover al más pintado y dejarle una huella en el recuerdo que será muy difícil de olvidar.


Son los lugares por donde entra la luz a nosotros, salvo en las películas de ciencia ficción donde sale la luz por los ojos. Es algo reiterativo, sea un robo, un alienígena, o una bruja, seguramente de sus ojos partirá un rayo de luz.


Un aditamento esencial para los ojos son los lentes, los anteojos como los llamamos, indispensables para leer la letra chica de los prospectos de los remedios y aún así no sé si llegamos.


También los lentes tienen sus características especiales. Los hay de distintas formas, colores y material. Están los lentes que se usan como protección, los ahumados por ejemplo, y los que se usan para ver porque es incalculable la cantidad de chicatos que pueblan nuestras calles.


Y es uno de los problemas mayores a la hora de perderlos, o de olvidarlos, quedamos indefensos y no sabemos cómo desenvolvernos. Dicen que lo primero que se pierden son las llaves, pero los lentes deben de estar muy cerca de los cálculos estadísticos.


Los ojos dicen. Debe ser así nomás, porque una mirada sugestiva realmente nos conmueve y nos hace fijar los nuestros en los ojos que nos miran y eso nos colma de placer.


Pero los ojos tienen una particularidad que los hace únicos: las lágrimas. Sean de risa o de emoción están demostrando un sentimiento y eso es muy respetable en cualquier lugar del mundo. Las lágrimas son lo único que sale de nuestro cuerpo y mueve a la ternura.


Ahí están para abarcar el mundo que nos rodea y sin embargo muchas veces le damos poca bolilla al mundo que nos rodea y andamos como con anteojeras, mirando hacia adelante y sin que nada nos sorprenda.


Ojo con los ojos, hay que prestarles mucha atención, porque le agregan cosas al asunto que estamos tratando. Son los lugares por donde entra la vida y a la vida, mi amigo, siempre hay que dejarla entrar.