La ministra de Seguridad disertó en la Conferencia Nacional sobre Políticas de Drogas. “La ley es vieja, nos ha dejado una cantidad enorme de personas encarceladas”, sostuvo.

La ministra de Seguridad, Sabina Frederic, aseguró hoy que la ley de estupefacientes “está vieja y debe ser revisada para mejorar la puntería” porque en 30 años “nos ha dejado cantidad enorme de personas encarceladas y no ha bajado la oferta de droga en el mercado”, al tiempo que informó que una mesa de trabajo interministerial comenzó a trabajar “con la idea de dar el debate”.

“Es una ley que tiene 30 años, que nos ha dejado cantidad enorme de personas encarceladas y no ha bajado la oferta de droga en el mercado”, dijo la funcionaria durante la apertura de la 18º Conferencia Nacional sobre Políticas de Drogas, organizada por Intercambios Asociación Civil que comenzó esta mañana y se extenderá hasta el viernes.

Durante el panel inaugural “Las políticas de drogas en épocas de pandemia”, que compartió con el ex miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) Francisco Thoumi de Colombia, y el coordinador de relaciones institucionales de Intercambios Pablo Cymerman, la ministra afirmó que la ley de drogas “ha tendido a simplificar” el fenómeno y necesita ser revisada “retomar su complejidad”.

“La Ley 23.737, que estamos obligados a implementar, y lo hacemos todo el tiempo con nuestras fuerzas de seguridad apuntando a las grandes redes de tráfico, está vieja y necesita ser revisada para mejorar la puntería”, dijo.

En ese sentido, la funcionaria explicó que “lo que se definió desde el Poder Ejecutivo en conversación con autoridades del Conicet, Sedronar, Jefatura de Gabinete”, y diferentes ministerios, es “conformar grupo de trabajo interministerial sobre consumo de sustancias y cuidado con la idea de dar un debate” sobre esta norma, que es la que “estableció la política predominante del Estado hacia las drogas”.

“Hoy tenemos la ley de cannabis medicinal cuya reglamentación está siendo revisada por el Ministerio de Salud con aporte de la sociedad civil que muestra que, en este caso, por lo menos una parte de la droga está siendo pensada como algo que ayuda y no como un flagelo”, dijo.

La ministra señaló que durante la gestión macrista se persiguió fundamentalmente “a los consumidores y el narcomenudeo”, y hubo “un dispendio de recursos en la persecución del último eslabón de la cadena” puesto de manifiesto en que “el 93% de los operativos estuvieron dedicados a secuestrar una ínfima cantidad de drogas ilegales”.

Su gestión, en cambio, propició una “reorientación del esfuerzo de las fuerzas federales” hacia “la persecución de las redes y las organizaciones de tráfico a gran escala”.

Frederic contó que su cartera está trabajando en la “revisión” del protocolo para la actuación de las fuerzas “que tienen intervención en seguridad ciudadana”, en caso de tener que proceder con “consumidores (de sustancias) que tienen problemas de adicción”.

El protocolo aprobado en 2013 “va más por la negativa que por la positiva, y nosotros queremos hacerlo más proactivo” a partir de “los vínculos con organismos del Estado como Sedronar”, para que las personas con consumo problemático “sean abordadas a través de una acción más sanitaria que punitiva”.