Pese a que las autoridades francesas están haciendo todo lo posible por mantener el mayor hermetismo posible alrededor de la investigación de la que están siendo objeto, al menos, tres corredores del equipo Arkéa-Samsic, poco a poco se van conociendo algunos de los detalles que habrían desencadenado el registro de las habitaciones de Nairo Quintana, Dayer Quintana y Winner Anacona durante la última semana del pasado Tour de Francia y, sobre todo, de los productos encontrados en esa intervención por parte de los agente de la AFLD y que han despertado sospechas sobre el uso de métodos y sustancias prohibidas.

En concreto, todo apunta ahora mismo a que las autoridades francesas están investigando prácticas que “podrían ser consideradas como un método de dopaje” y que, aunque no han querido entrar en detalles más específicos, sí podrían estar relacionadas con algún método de dopaje sanguíneo.

En concreto, las informaciones filtradas en las últimas horas apuntan a dos posibles hallazgos que, en caso de que se terminaran confirmando, podrían dejar todo este asunto en nada o en un escándalo de dimensiones muy importantes ya que en el registro de las habitaciones de los hermanos Quintana y de Anacona se habría encontrado una solución de suero fisiológico o, y esto es lo que más preocupa, una sustancia para diluir la sangre.

Lo que sí parece ya confirmado es que los agentes del AFLD se hicieron, entre otras cosas, con una ampolla de 100 mililitros que se encontraba entre los efectos personales de uno de los tres ciclistas mencionados, según recoge Il Corriere della Sera italiano.

Lo único que parece estar completamente acreditado en este momento es que en el registro, que se produjo en la noche del pasado miércoles en el hotel en el que el equipo se alojaba en Les Allues, los agentes encontraron productos médicos entre los efectos personales de los corredores, algo que está expresamente prohibido ya que ese tipo de sustancias deben ser registradas y transportadas siempre por el personal médico de los equipos, una norma que se implementó tras el llamado escándalo Festina.

Pese a que la presencia de cualquier tipo de sustancia ya sería una infracción de la normativa vigente, el mundo del ciclismo contiene la respiración a la espera de conocer, de manera oficial, el contenido de esa ampolla de 100 mililitros y que algunas fuentes apuntan a que podría ser un anticoagulante, una sustancia que ha sido detectada de forma muy recurrente en los últimos análisis sanguíneos con resultado positivo en el pelotón.

Tanto Nairo Quintana como su hermano Dayer así como Winner Anacona habrían pasado ayer lunes por el trance de declarar –algunas fuentes aseguran que durante un periodo de tiempo bastante prolongado– en un interrogatorio llevado a cabo por los agentes de la AFLD en París mientras que un médico y un fisioterapeuta han pasado la noche en dependencias policiales, al parecer arrestados. Inicialmente se informó que ambos eran miembros del equipo Arkéa-Samsic, aunque Emmanuel Hubert, director general del mismo, ha asegurado que ninguno de los empleados de la escuadra francesa está siendo investigado y que las pesquisas policiales se centran en los tres corredores ya mencionados y “su séquito cercano, no relacionado con el equipo”.

Por su parte, la UCI ya ha emitido un comunicado en el que “confirma que ha estado en comunicación con la Oficina Central para la Lucha contra los Daños Ambientales y de Salud Pública y la Fundación Ciclista Antidopaje (CADF) como parte de las operaciones legales llevadas a cabo por las autoridades francesas durante del Tour de Francia”.

Sin entrar, como es habitual, a valorar una investigación en curso, el máximo organismo mundial asegura que “la UCI da la bienvenida y apoya la acción de todas las partes involucradas y tomará las medidas apropiadas una vez que haya tomado nota de la información obtenida por las autoridades legales francesas”.