La historia del boxeo. Capítulo XV

Especial Diario Jornada

“Sugar” Ray Leonard nació con el nombre de Ray Charles Leonard el 17 de mayo de 1956, en Palmer Park, Maryland, y no pasó mucho tiempo antes de que su talento en el ring invitara a compararlo con el elegante peso mediano “Sugar” Ray Robinson. Todo lo que Leonard tocaba lo transformaba en oro. Así fue como ganó una medalla olímpica de oro en Montreal en 1976, al derrotar al cubano Andrés Aldama por el título welter juniors.

Gracias a la publicidad y a la popularidad generadas por su desempeño en esas olimpíadas, Leonard recaudó 40 mil dólares en su primera pelea. Menos de tres años después ya era campeón del mundo. Encantador, más rápido que la luz, y con un enorme poder en sus golpes de puño, sacó del cuadrilátero a Wilfred Benítez, un 30 de noviembre de 1979 en Las Vegas, en los últimos seis segundos de la pelea. La tan celebrada función entre Vito Antuofermo y Marvin Hagler por el título de los pesos medios estaba en el mismo anuncio que la pelea de Leonard.

Cuando Leonard experimentó su primera derrota como profesional, el 20 de junio de 1980 ante Roberto “Mano de Piedra” Durán, en una lucha que concluyó en el round 15, los críticos tuvieron la evidencia que buscaban. Esos informadores estaban, sin embargo, lejos de la marca. Cinco meses después, en el Superdome de Nueva Orleans, Leonard juntó las fuerzas necesarias para dejar temblando y confundido en su esquina al famoso panameño. Un Leonard maduro y a la altura de su poder evadió las piñas, le sacó la lengua al campeón, burlándose de él, y lo dañó muchas veces gracias a sus espectaculares golpes. En el octavo round de aquella pelea en Nueva Orleans, Durán agitó su guante ante Leonard gritando: “¡No más… no más!”.

Con eso, Leonard retuvo el título mundial del Consejo Mundial de Boxeo.

Después de una defensa contra Lany Bonds, Leonard ascendió al peso mediano liviano y ganó el campeonato mundial de la Asociación contra Ayub Kalule, el 5 de junio de 1981. El 16 de setiembre de ese mismo año, recaudó 11 millones de dólares en Las Vegas. Su oponente, Thomas Hearns, lo tuvo en problemas sobre el ring, pero Sugar Ray recobró sus fuerzas. Y con su cara horriblemente destruida, tiró a su rival a la lona en el round 14, para convertirse en el campeón indiscutible.

Leonard se retiró repentinamente, después de una pelea con Bruce Tinch en 1982.

El campeón había sufrido un desprendimiento de retina y los médicos le dijeron que continuar boxeando era una amenaza para su vista. En 1984, luego de una operación de ojos, Leonard resolvió volver y pelear contra Kevin Howard, pese a los deseos de su esposa. Y aunque fue derribado por primera vez en su carrera, ganó por nocaut en el noveno round. Inmediatamente después de esa pelea anunció su retiro.

Esta segunda retirada tampoco duró mucho.

El campeón de peso medio Marvin Hagler todavía estaba disponible, y una suma de 11 millones tentaba a Leonard a subir al ring. El 6 de abril de 1987, Leonard ganó su tercer título diferente a Marvin Hagler. Un año después obtendría su cuarto y quinto cinturón contra Danny Lalarde, arrebatándole las nuevas coronas de los pesos supermedianos y pesado liviano.

Después de su retirada definitiva, en 1991, luego de luchar contra Terry Norris por el título de la WBC, la opinión corriente de los principales cronistas de boxeo se vio forzada a ponerse de acuerdo con los sentimientos del público, en cuanto a que “este Sugar fue tan dulce como su nombre”.


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