La entrada en la mal llamada nueva normalidad ha provocado que la decisión final de la celebración de la Vuelta a Burgos pase, como solicitó inicialmente la organización, del Ministerio de Sanidad a la propia Comunidad Autónoma. A falta de ese último visto bueno, desde la Diputación Burgalesa se trabaja ya en la que, entre los días 28 de julio y 1 de agosto, será la primera prueba .Pro del nuevo calendario.

Marcos Moral, máximo responsable de la carrera, explicaba en declaraciones a la Agencia EFE, que la carrera ya se ha preparado para poder hacer frente a todas las exigencias que establecen los distintos protocolos sanitarios. “La Vuelta a Burgos siempre establece un plan de riesgos laborales y de emergencias, pero este año se añade el de contingencias, con medidas preventivas por el Covid-19, un documento que estamos revisando por estará vivo hasta el momento de la carrera”.

El propio Moral asegura que «los equipos deben venir con garantías y su médico debe controlarlo. Por su parte, la UCI debe demostrar que los comisarios y jurado técnico están limpios de coronavirus. Además, se tiene que desplegar un sistema de aislamiento para las salidas y las llegadas. Los corredores irán al control de firmas con mascarilla. Por último, se tendrá en cuenta el control del aforo, las distancias de seguridad y la protección de las personas».

Unas medidas que obligarán a los corredores, además, a deshacerse de los bidones usados en puntos concretos de la carrera para evitar que estos puedan ser recogidos por los aficionados presentes en las cunetas.

36 equipos interesados

Tal y como ya publicó Ciclo 21 (ver más abajo), la Vuelta a Burgos contará este año con 22 equipos, algo para lo que la organización ha pedido colaboración a las propias escuadras. Tras recibir 36 solicitudes, la carrera burgalesa ha seleccionado finalmente a 22 conjuntos y les ha pedido que “renuncien a los fijos económicos y con ese dinero invitar a más equipos, pagándoles los hoteles. Lo que ahorrábamos por un lado lo invertimos en otro”, sentencia Moral.

Ante el lujo que supone poder decidir qué equipos tomarán parte en esta nueva edición de la Vuelta a Burgos, Moral asegura que “el criterio fue incluir primeros a los españoles, el segundo criterio la fidelidad de los conjuntos habituales y luego los del World Tour, que debían ser 14 por reglamento UCI”.

Así pues, y a falta de conocerse la lista completa, la Vuelta a Burgos contará con todos los equipos españoles: Movistar, Caja Rural-RGA, Burgos-BH, Euskaltel-Euskadi, Kern Pharma y Kometa Xstra.