El ex boxeador Juan Domingo “Martillo” Roldán, internado en terapia intensiva afectado por coronavirus, murió hoy a los 63 años por las complicaciones derivadas de la citada enfermedad.

El estado Roldán se había agravado en las últimas horas y se encontraba en estado de coma, según confirmaron en la jornada del martes los médicos que lo atienden.

Roldán, de 63 años, estaba internado desde el jueves pasado tras dar positivo de coronavirus y continuaba en coma farmacológico con asistencia respiratoria.

Al igual que Roldán, su esposa María Elena, estaba internada por coronavirus, pero recibió el alta de la Clínica Carrá de San Francisco.

Roldán, nacido en Freyre, provincia de Córdoba, fue campeón argentino y sudamericano de los medianos, y tres veces retador al título mundial de la categoría, pero perdió ante Marving Hagler, Tommy Hearns y Michael Nunn.

Juan Domingo Roldán (6 de marzo de 1957) fue un ex boxeador argentino conocido por su apodo “Martillo”. El apodo le fue puesto por el periodista sanfrancisqueño Gregorio Martínez, debido a la extraordinaria fuerza de sus golpes, en especial de su derecha.

El popular Martillo nació en Freyre, Provincia de Córdoba, hijo de un tambero. Al igual que su hermano Víctor (que también llegó a ser boxeador, recibiendo el apodo “Tenaza”), adquirió una gran fascinación por el boxeo desde las peleas de Nicolino Locche y Ringo Bonavena que escuchaban por radio.

El dueño del campo en el que trabajaba su padre, montó una especie de gimnasio subterráneo con bolsas de arena, donde entrenaba y armaba pelea entre los dos hermanos Roldán. Desde el comienzo mostró gran coraje y una fuerte pegada hasta el punto de animarse a aceptar (a los 16 años) el desafío para sostener una pelea contra un Oso de circo de 270 kg que pasaba por su localidad natal y que consistía en aguantar 2 asaltos contra el animal sin ser derribado.

Desde entonces circuló en la zona el mito que “Martillo” Roldán había noqueado al oso, y esa historia lo acompañó incluso en sus presentaciones en Estados Unidos. La historia real, como la contó el mismo Roldán, años después, no tuvo que ver con su fuerza sino con su estrategia: Roldán habría esperado el momento en que el oso abría las patas delanteras para abrazarlo, y en ese momento le habría sujetado fuertemente los testículos, apretándoselos cada vez que el animal intentaba pasarle las patas por debajo de los brazos. De este modo, el oso terminó amansándose y en ningún momento lo derribó.

Comenzó a dedicarse al box en forma sistemática en 1971. Fue cuando con su hermano concurrieron a un festival boxístico en la cercana localidad de Coronel Fraga, Provincia de Santa Fe. Les dieron la oportunidad de boxear entre ellos, pese a que no estaban entrenados, los jurados les dieron un empate, y el entrenador Gregorio Yost lo invitó a entrenar en su gimnasio.

Debutó como amateur en 1973 con Roberto Mainero, en Ramona, Provincia de Santa Fe. Desde entonces hizo más de 100 peleas amateur. Desde los 17 años y por cuatro más, se radicó en la ciudad de Santa Fe, atendido por el equipo de Amilcar Oreste Brusa, llegando a ser Campeón Argentino, Medalla de Plata en el Campeonato Sudamericano de Venezuela en 1977 y Guantes de Oro en Estados Unidos. Luego de su retiro fue reconocido con un Premio Konex a su trayectoria deportiva.