En la medida en que avanzó la cuarentena, las expectativas de ventas cayeron y las de aumentos de precios subieron. Se conoció un informe de Ecolatina

Tres de cada cuatro supermercados y autoservicios mayoristas prevén que en julio aumentarán los precios de sus productos, en tanto entre los primeros el 60,5% aseguró que sus ventas en junio tuvieron una caída respecto de las de mayo, según un relevamiento dado a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Por otra parte, impulsada por la presión salarial, las restricciones cambiarias y la dilatación de la renegociación de la deuda, la inflación para el segundo semestre podría mostrar una aceleración pese a que los servicios públicos continuarán congelados, de acuerdo con un informe de Ecolatina.

La encuesta cualitativa (es decir, que no especifica porcentajes de aumento en los precios sino la percepción de los comerciantes) reveló un incremento en junio de los casos que esperan subas de precios respecto de las consultas de mayo, al tiempo que se observa mes a mes un aumento de los casos que dan cuenta de una caída en las ventas.

Al respecto, los supermercados que estimaban que al mes siguiente iban a aumentar los precios pasaron del 62,5% en mayo (sobre los precios de junio) al 76,3% en junio (en referencia a los valores de julio), con un incremento de 13,8 puntos porcentuales en un mes.

La diferencia fue aún mayor en el caso de los autoservicios mayoristas, que de mayo a junio pasaron del 46,2% al 71,4%, esto es 25,2 puntos porcentuales.

El aumento de la cantidad de supermercados que prevé mayores aumentos de precios para el mes siguiente coincide con la aceleración de la inflación medida por el INDEC, que de un 1,5% en abril y mayo pasó al 2,2% en junio.

La caída de las ventas fue mucho más pronunciada entre los supermercados que en los autoservicios mayoristas, si se toman los porcentajes de los últimos cuatro meses, desde el inicio de la cuarentena en marzo, cuando se privilegió la necesidad de estoquearse de alimentos y productos de limpieza, hasta junio, en el que la caída del poder adquisitivo se reflejó en una merma en la demanda.

Así, en marzo cerca del 65% de los supermercadistas consultados por INDEC aseguró que las ventas de ese mes habían aumentado y sólo un 12% que habían bajado, en tanto en junio las proporciones se invirtieron, ya que el 60,5% indicó que habían caído y cerca del 13,2% que se habían incrementado.