Fabiana Morón reveló que el asesino le mandaba mensajes constantemente y pidió justicia por el femicidio: “Si hay más cómplices, que aparezcan”.

La mamá de Julieta Del Pino, la joven que fue violada y asesinada en la localidad santafesina de Berabevú, aclaró que su hija no era pareja del asesino y pidió que se haga justicia. “Mi hija jamás tuvo relación sentimental con esta persona, él tenía esposa“, dijo.

“Él estaba obsesionado con ella. Le mandaba mensajes y mensajes, que quería estar con ella”, aseguró Fabiana Morón en diálogo con C5N.

La madre de la joven contó que pese a que el acusado, Cristián Romero, le mandaba mensajes constantemente a su hija, nunca hicieron la denuncia porque no pensaban que él joven fuera más allá de los mensajes.

“Acá en los pueblos no acostumbramos a realizar denuncias porque alguien mande mensajes, pero ahora las otras chicas van a tener que empezar hacer la denuncia y no quedarse con eso. Ella me decía: ‘mamá lo bloqueo y listo’. Pero no, las mamás van a tener que tener cuidado y que no se queden con eso de que lo bloqueo y listo, porque siempre se les cruza algo en la cabeza y se las hacen desaparecer”, expresó.

“Las chicas acá a ese tipo de hombres los veían como cargosos y no es que son cargosos, son acosadores, enfermos . Así que cuando te manden mensaje, no lo bloquees, denuncia. Pido justicia por julieta y si hay más cómplices que aparezcan y paguen“, dijo.

Cristian Romero, el femicida de Julieta

Fabiana contó además que Romero era compañero del trabajo de uno de sus hijos y que era cercano a la familia. “Vino a casa un montón de veces y tomaba mate en mi mesa”.

“Mi hijo le preguntó que si no sabía dónde estaba su hermana y le dijo: ‘andá saber con quien se fue’ , y me la tenía enterrada en el patio de la casa. La buscamos durante todo el día y él como si nada, ofreciéndole ayuda a su compañero de trabajo”, relató la mujer.

“No la pude ver nunca más a mi hija y quiero que quede claro que no era pareja de él”, insistió. “Veíamos el reclamo Ni una menos en Buenos Aires y lo veíamos tan lejos. Me tocó ser la primera en el pueblo”, se lamentó la mujer.