Con lo económico 100% cerrado, Economía trabaja junto a los bonistas en los trazos finales del marco contractual. Espera validación internacional a los ajustes legales y apunta a formalizar ante la SEC esta semana para cumplir con los plazos previstos.


Por Juan Strasnoy Peyre

El Ministerio de Economía ultima los detalles contractuales que incluirá en la enmienda a la oferta de canje de los USD66.000 millones de deuda externa que presentará en la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC por su sigla en inglés) en los próximos días. Se trata de un trabajo conjunto con los representantes de los fondos agrupados, con los que el Gobierno alcanzó un acuerdo preliminar la semana pasada al elevar la propuesta a USD54,8 por cada USD100 de valor nominal.

Lo económico está 100% cerradoFaltan detalles mínimos en los términos legales finales que vamos a resolver en estos días”, le dijo una alta fuente del Palacio de Hacienda a BAE Negocios. El Ejecutivo espera el aval de la comunidad internacional, que podría materializarse en una declaración de la International Capital Market Association (ICMA).

La intención oficial es enmendar esta semana para cumplir con el plazo mínimo de diez días de apertura de la oferta definitiva que impone la SEC antes del 24 de agosto, la fecha de cierre del canje dispuesta por Economía en la última prórroga. En simultáneo, se lanzará la invitación al canje de títulos en dólares bajo legislación local por USD41.714 millones, cuya ley fue promulgada el sábado con un decreto en el Boletín Oficial y cuyos términos están siendo ajustados a la mejora de la oferta externa consensuada con los bonistas liderados por BlackRock.

En caso de no llegar a tiempo, hay un margen de unos días para estirar el vencimiento hasta el 28 y poder, así, liquidar ambas operaciones el 4 de septiembre, la fecha prevista para ejecutar la conversión de los títulos.

En el plano legal, habrá dos modificaciones en las escrituras 2016 que tienen los bonos Globales emitidos por Mauricio Macri, semejantes a las que acordó Ecuador con los grandes fondos la semana pasada. Se trata centralmente de establecer límites a la cláusula de reasignación, una herramienta que habilita la llamada estrategia Pac-Man de canjes parciales sucesivos, en el caso de futuras reestructuraciones al imponer un piso más elevado de adhesión para permitir su uso.

Guzmán y Chodos durante el cierre del acuerdo con los bonistas en la madrugada del martes

Tras el acuerdo, el ministro Martín Guzmán confía en conseguir un nivel de aceptación suficiente para activar las cláusulas de acción colectivas (CAC) de los títulos bajo legislación extranjera: 66% del total y 50% de cada serie en los bonos emitidos por Cambiemos, y 75% de cada serie en los bonos del canje de 2005. De activarse las CAC, la reestructuración de este segmento sería total ya que los que no adhieran se verían forzados a entrar igual. Además, prevé una participación masiva en el canje local, donde el 55% de los papeles está en manos privadas: el trato igualitario, la recuperación del mercado de deuda en pesos y el ingreso de casi la totalidad de los tenedores argentinos al canje externo son indicios en ese sentido.

Entretanto, se iniciará formalmente la pulseada por un nuevo programa con el FMI, que incluirá un debate sobre el plan económico y la refinanciación de los USD49.000 millones de deuda entre capital e intereses que dejó el stand by firmado por Macri y la exdirectora gerente, Christine Lagarde. La negociación se acelerará en septiembre, con la presentación del proyecto de presupuesto 2021 en el Congreso, y se extenderá hasta el primer trimestre del año próximo.

La idea es cerrar con margen para renegociar los más de USD2.000 millones de deuda con el Club de París, que vencen en mayo y tienen una tasa de interés del 9% que el Gobierno pretende acercar al nivel negociado con los privados (3,1% en promedio). El organismo pidió que antes se cierre el acuerdo con el Fondo.

Fuente BAE