Gracias a la gestión del embajador Daniel Scioli, el plantel logró abordar por completo el vuelo charter en San Pablo. Los futbolistas quedarán concentrados en el predio de Ezeiza a la espera del duelo del jueves ante Bolivia

Luego de la escandalosa suspensión del clásico ante Brasil, el vuelo charter que trasladó a la selección argentina aterrizó a las 0.20 en el aeropuerto de Ezeiza: quedará concentrada en el complejo de la AFA pensando en el choque del próximo jueves ante Bolivia en el Monumental, que representará el primer cotejo con público desde el inicio de la pandemia de coronavirus. Al mismo tiempo, oficiará de revancha luego del mal momento que vivió la delegación en San Pablo.

Es que el duelo por Eliminatorias entre Brasil y Argentina se transformó en un escándalo. El partido comenzó y a los 5 minutos fue suspendido por el árbitro venezolano Jesús Valenzuela debido a que autoridades sanitarias ingresaron al campo de juego para evitar que Dibu Martínez, Cuti Romero, Giovani Lo Celso (más Emiliano Buendía, quien se quedó afuera del banco) disputaran el encuentro. Se trata de los futbolistas que militan en Inglaterra y que, en la previa del cotejo, habían sido acusados de incumplir el protocolo sanitario.

Tras varios momentos de zozobra en el hotel, las presencias de los jugadores habían sido confirmadas. A menos de tres horas para el inicio del duelo, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) aconsejó una cuarentena obligatoria para los futbolistas del seleccionado argentino Emiliano Martínez, Giovani Lo Celso, Cristian Romero y Emiliano Buendía, procedentes del Reino Unido, y pidió que fueran impedidos de permanecer en el país por violar las normas migratorias relacionadas con la pandemia de coronavirus. Anvisa denunció que estos jugadores mintieron en la declaración jurada que firmaron al entrar a Brasil. provenientes de Caracas, omitiendo que hacía no menos de 14 días habían estado en Inglaterra.

Pero como estaban autorizados por FIFA y Conmebol, los futbolistas subieron al micro y se trasladaron al estadio. Transcurrieron los himnos, comenzó el cotejo, pero cerca de los bancos se podía observar un cúmulo de gente extraño, hablando con directivos e integrantes del campo de suplentes. Fue allí que ingresó una autoridad sanitaria, de remera negra y con una orden en el bolsillo trasero del pantalón, con la orden de llevar a aislamiento a los jugadores citados. Se interpusieron el Huevo Acuña y Scaloni, y la confusión reinó.

Ante el pedido de Anvisa, la delegación albiceleste optó por marcharse a los vestuarios. En el medio, se lo pudo ver a Messi conversando animadamente con Dani Alves, tal vez intentando entender qué sucedía. Luego, ya con la suspensión prácticamente consumada, hubo otro cónclave del que formaron parte la Pulga, Scaloni, Tite y otros jugadores. “Hace tres días que estamos acá, ¿estaban esperando que empezara el partido para venir?”, bramó el capitán, flamante refuerzo del PSG.

Vale recordar que Brasil llegaba diezmado tras perder a 11 jugadores de su lista original a raíz de las trabas que interpusieron los clubes europeos por las cuarentenas que impondrían sus respectivos gobiernos a los futbolistas por viajar a Sudamérica. Estos nombres de peso son: Alisson, Fabinho, Roberto Firmino (Liverpool), Ederson, Gabriel Jesús (Manchester City), Thiago Silva (Chelsea), Fred (Manchester United), Richarlison (Everton), Raphinha (Leeds), Malcom Claudinho (Zenit). Nueve de ellos, de la Premier. Sin embargo, los argentinos de la Premier no temieron a sanciones al viajar, avalados por la FIFA.

El partido, de la triple jornada de septiembre de las Eliminatorias sudamericanas, corresponde a la sexta fecha, que se debió suspender por el agravamiento de la pandemia en febrero pasado. Los árbitros cerraron planilla en tiempo récord y la enviaron a la FIFA a través del sistema Comet.

¿Qué puede suceder? Si bien es un partido bajo el ámbito Conmebol, al ser Eliminatorias camino al Mundial de Qatar 2022, define la Comisión Disciplinaria de la FIFA. Por el contexto, Argentina corre con las de ganar, en una batalla que seguramente será de largo aliento y tendrá diferentes connotaciones políticas.

“Vengo para que se entere nuestro país lo que ha sucedido, no busco culpables, pero es muy triste. Si pasó o no pasó algo, no era el momento para hacerlo. Nos pone muy tristes, tenía que ser una fiesta para todos, un partido entre los mejores del mundo y termina en esto. No sabría qué palabra utilizar. Como entrenador tengo que defender a mis jugadores, entra gente diciendo que se los quieren llevar o deportar… El delegado de Conmebol nos dijo que nos fuéramos al vestuario y eso hice. Somos damnificados, los jugadores de Brasil querían jugar el partidos, nosotros también”, señaló Scaloni en la puerta del vestuario.

Pero lo que debía ser un clásico entre invictos, el primero luego de la final de la Copa América que Argentina le ganó a Brasil en el Maracaná, quedó manchado por una situación insólita, que deberá dilucidarse en los Tribunales de la FIFA. Recién tres horas después de la escandalosa suspensión, el plantel (completo) consiguió abandonar el Arena Corinthians. Y tras las gestiones del embajador Daniel Scioli, la Selección logró abordar (completa) el vuelo charter de regreso al país, donde los jugadores buscarán dar vuelta la página, a la espera de la resolución de la entidad que rige el fútbol a nivel mundial.


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