Con sus 11 medallas en atletismo la estadounidense se convirtió en la mujer que más medallas olímpicas ha ganado sobre la pista, luego de sumar un oro en el relevo de 4×400 metros

Allyson Felix es indiscutiblemente la reina olímpica de la pista de atletismo. La corredora estadounidense se convirtió este sábado en la mujer que más medallas olímpicas ha ganado sobre la pista, luego de sumar un oro en el relevo de 4×400 metros, junto a un equipo conformado además por Sydney McLaughlin, Dalilah Muhammad y Athing Mu.

Con esta nueva presea, Felix también pasa a la historia como la atleta olímpica estadounidense más condecorada en atletismo, superando las 10 medallas ganadas por Carl Lewis. Esta nueva presea llega apenas un día después de que la atleta de 35 años consiguiera el bronce en los 400 metros. Se trata de la undécima que logra la corredora californiana, así como de sus quintos Juegos.

La atleta compitió por primera vez en Atenas en 2004 y ha obtenido preseas en todos los Juegos Olímpicos desde entonces. “Esta (medalla) es muy diferente y es muy especial. Costó mucho llegar aquí”, dijo Felix en una conferencia de prensa tras ganar la presea de bronce en los 400 metros el viernes. Su tiempo este viernes fue de 49,46 segundos, el segundo más rápido de su carrera.

Allyson Felix nació el 18 de noviembre de 1985 en California. La apodaban “Chicken Legs” (patas de pollo) por su físico larguirucho y se incorporó al equipo de atletismo como estudiante de primer año de secundaria. Se destacó desde el principio, en un año terminó séptima en los 200 metros de carrera en el CIF California State Meet, y finalmente se convirtió en cinco veces ganadora.

A la edad de 18 años, Felix ganó una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de 2004 en Atenas. Continuó compitiendo en los Juegos Olímpicos de 2008, 2012 y 2016, ganando hasta ese entonces un total de nueve medallas, seis de oro y tres de plata. Actualmente, con sus 11 medallas, es la mujer más condecorada en la historia del atletismo de Estados Unidos.

Pero su llegada a la cima no ha sido fácil. Hace dos años sobrevivió un embarazo y un parto que amenazaron su vida y tuvo que ser sometida a una cesárea de emergencia a las 32 semanas de gestación.

Su hija, Camryn, pesó 1,67 kg al nacer en noviembre de 2018 y debió pasar sus primeras semanas en la unidad de cuidados intensivos neonatales. “Estoy orgullosa de haber llegado a este momento”, declaró Felix entonces. “Hay tantas cosas que se han invertido en esto. Muchas veces, no estaba segura de si era posible. Estoy orgullosa de luchar y abrirme camino de alguna manera”.

Felix también ha sido una abierta crítica sobre la forma en que se trata a las mujeres en los deportes. Y hace tres años rompió sus vínculos con Nike cuando la empresa suscribió reducciones salariales a los contratos de las mujeres si quedaban embarazadas.

Después de separarse de Nike, Felix logró un acuerdo de patrocinio con la marca Athleta de Gap para lanzar su propio negocio de calzado deportivo. Su última carrera la ganó con una zapatilla que diseñó ella misma.

Con la medalla del viernes, Felix ya había superado el récord establecido en las pistas la corredora jamaiquina Merlene Ottey (nueve medallas). Pero con esta última supera también el establecido por Carl Lewis y trasciende como la atleta con mayor cantidad de medallas olímpicas ganadas en la pista.

Lewis la felicitó calurosamente en Twitter. “35 (años, la edad de Felix) nunca lucieron tan bien. Qué increíble carrera e inspiración”, dijo. “Creo que la gente pensó que yo tenía una posibilidad remota de estar en el equipo de Estados Unidos. Y luego, que no ganaría medallas. Pero, ya sabes, solo dame una oportunidad”, dijo la atleta.


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