Falleció el 30 de septiembre de 2020 y es uno de los símbolos de la cultura gráfica nacional. Su obra más conocida fue la tira cómica de Mafalda, que unió a lectores de diferentes edades

Nace en nuestra ciudad el 17 de julio. Desde su nacimiento  se lo llamó Quino para distinguirlo de su tío Joaquín Tejón, pintor y dibujante publicitario, con quien a los 3 años descubre sus habilidades para el dibujo. Después del ciclo primario ingresa en la Escuela de Bellas Artes. Se hizo asiduo lector de la revista Rico Tipo, en la que soñaba publicar algún día sus creaciones.

Entre 1945 y 1949 quedó huérfano; abandonó la Escuela de Bellas Artes y decidió apostar por la profesión de dibujante humorista. Cuando cumplió los dieciocho años, viajó a Buenos Aires, donde presentó sin éxito sus dibujos en redacciones de diarios y revistas. Años después, en 1954, el semanario “Esto es”  le publicó su primera página de humor gráfico. “El día en el que publicaron mi primera página pasé el momento más feliz de mi vida”. Esta oportunidad le sirvió de plataforma para darse a conocer a otros medios, que pronto le incluyeron entre sus páginas: Panorama, Che,  Leoplán,  Atlántida, Vea y Lea, Damas y damitas, TV guía, Usted,  Adán, y el diario Democracia.

En 1963 aparece su primer libro de humor, “Mundo Quino”, una recopilación de dibujos de humor gráfico mudo con prólogo de Miguel Brascó. El mismo Brascó lo presenta a Agens Publicidad, que busca a un dibujante para que cree una historieta «mezcla de Blondie y Peanuts» para publicitar el lanzamiento de una línea de productos electrodomésticos llamados Mansfield, razón por la que el nombre de algunos de los personajes debían comenzar por la letra M, de ahí Mafalda. Agens no hace su campaña, pero Quino se queda con unas pocas tiras.

Así lo recuerdó Rep

Después de 10 años de publicar los dibujos de humor, que continuará creando hasta la actualidad ininterrumpidamente, aparece Mafalda por primera vez en “Gregorio”, suplemento de humor de la revista “Leoplán”, que publica 3 tiras. El 29 de septiembre el semanario “Primera Plana”, de Buenos Aires, comienza a publicar Mafalda regularmente

En las navidades de 1966 se editó un libro que reunía por primera vez las tiras ordenadas. Pronto se agotaron los cinco mil ejemplares impresos. Un año más tarde salió a la luz Así es la cosa, Mafalda, editado también por Jorge Álvarez, que de nuevo comprobó su éxito comercial. Comenzaron entonces las traducciones a otros idiomas y apareció Mafalda la contestataria en italiano, con prólogo de Umberto Eco. Sus libros se editaron en España y Portugal, y a partir de 1970, en  Finlandia, Alemania, Grecia y Francia.

Cuatro años más tarde, Quino viajó a Estados Unidos y posteriormente se instaló en Milán. En 1977, a petición de UNICEF, ilustró con Mafalda (y otros personajes ya conocidos popularmente) la Edición Internacional de la Declaración de los Derechos del Niño. Un año después recibió el Trofeo Palma de Oro, la más alta distinción del Salón Internacional del Humorismo en Bordighera. En 1982 fue elegido Dibujante del Año y se le otorgó el premio Konex de platino. En 1988 la ciudad de Mendoza lo nombró Ciudadano Ilustre.

Los galardones, homenajes y reconocimientos que ha recibido su obra son innumerables. En 1992, la Sociedad Estatal Quinto Centenario organizó en Madrid una gran muestra titulada El mundo de Mafalda, en la que, además, se exhibió un cortometraje realizado en Cuba por Juan Padrón. También Mafalda llegó a las pantallas televisivas de la mano de DG Producciones. En 1998 Quino recibió el premio B’nai B’rith Derechos Humanos. El 11 de diciembre de 2000 la Universidad de Alcalá de Henares le concedió el premio Quevedo de Humor Gráfico “por su significación social y artística”. En 2004, por otra parte, se celebró el medio siglo de trayectoria del humorista, que entre otros reconocimientos incluyó la concesión del título de “ilustre bonaerense”, concedido por la Legislatura de la capital argentina.


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