Buscan reducir el desarrollo de vacunas y diagnósticos a menos de 100 días ante la apareición de enfermedades repentinas.

Los líderes del G7 se comprometieron hoy a utilizar todos sus recursos para prevenir futuras pandemias, a través de una declaración calificada de “histórica” firmada en la cumbre que se realiza en Inglaterra.

Tras casi dos años sin reunirse, los jefes de Estado y Gobierno de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido volvieron a estar sentarse en torno a una mesa redonda tras el recibimiento del primer ministro británico Boris Johnson, anfitrión del evento en la localidad turística de Carbis Bay.

En el plano sanitario, tras prometer ayer la donación de mil millones de vacunas contra la Covid-19 a otros países, los líderes buscaron la manera de evitar nuevas crisis.

En ese marco, los países más industrializados del mundo acordarán la “Declaración de Carbis Bay”, un pronunciamiento que se oficializará mañana en el fin de la cita y que establece una serie de compromisos concretos para evitar que se repita la devastación humana y económica provocada por el coronavirus.

Entre sus compromisos está reducir el tiempo de desarrollo de vacunas, tratamientos y diagnósticos, con la esperanza de estar listos en menos de 100 días para hacer frente a una enfermedad repentina.

También reforzar la vigilancia sanitaria y reformar la Organización Mundial de la Salud (OMS) para hacerla más fuerte.

La declaración no se pronuncia, sin embargo, sobre la propuesta de suspender las patentes de las vacunas para acelerar su producción, un tema divisorio que es apoyado por Estados Unidos y Francia pero rechazado firmemente por Alemania y la Unión Europea (UE).


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