Un comité de intrumentos financieros derivados, integrado por grandes bancos y fondos de inversión, consideraron que el país entró en cesación de pagos y que eso habilitó los pagos. Como es un contrato entre privados, el Estado no deberá desembolsar nada.


Por Juan Strasnoy Peyre

La Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA) definió hoy activar los seguros de default (CDS), luego de que Argentina no abonara los USD503 millones de intereses de los bonos Globales 21, 26 y 46 el pasado 22 de mayo, cuando terminaban los 30 días de gracia posteriores al vencimiento original. Así, los acreedores que tengan CDS cobrarán en conjunto unos USD1.500 millones.

Al tratarse de un acuerdo entre privados, la decisión no afecta al país. La contratación de CDS comenzó a crecer desde el estallido de la crisis de deuda de 2018 y continuó durante el proceso de reestructuración en marcha.

El pago de los seguros fue solicitado la semana pasada. Luego, la ISDA se tomó dos jornadas para decidir si correspondía o no el pago, a pesar de la continuidad de las negociaciones entre el Gobierno y los distintos grupos de acreedores. Sin embargo, con el incumplimento al 22 de mayo y la formalización del default por parte de las calificadoras Fitch y Standard & Poor’s, se descontaba que la liquidación de los seguro se haría realidad.

El monto total a percibir aún no está definido. Aunque en el mercado lo estiman en unos USD1.500 millones, el número final se definirá en una subasta que se realizará en los próximos diez días y 30 días después los tenedores recibirán el pago.

El poder de decisión en la ISDA lo ostentan 14 entidades: el Bank of America, Barclays Bank, BNP Paribas, Citibank, Credit Suisse, Deutsche Goldman Sachs, JP Morgan, Mizuho Securities, Alliance Bernstein, Elliott Management, Citadel, Pimco y Cyrus Capital.

Su directorio está encabezado por Eric Litvack, del banco francés Société Générale. El vicepresidente es Axel van Nederveen, del European Bank for Reconstruction and Development. Jack Hattem, director de renta fija de Blackrock, uno de los actores centrales de la negociación de los USD66.200 millones de deuda externa, es el tercero en importancia en la asociación.

” Default anecdótico”

El pago de los CDS no incide en el proceso de reestructuración en marcha. Es que nada impide que los acreedores que cobren sus seguros luego ingresen al canje de deuda propuesto por el Gobierno, cuyo deadline se extenderá por tercera vez durante otros diez días. El anuncio se hará en las próximas horas.

Y más allá de la confirmación por parte de ISDA, la cesación de pagos ya era un hecho desde el propio 22 de mayo. Una cesación de pagos de baja intensidad ya que las negociaciones para el canje siguen en marcha y, hasta el momento, ningún acreedor se presentó en los tribunales de Nueva York para pedir que se activen las cláusulas de aceleración.

Es por eso que surgieron mil y una formas de denominar a este evento: soft default, default restringido, default momentáneo y hasta default anecdótico, en alusión a la frase del ministro de Economía, Martín Guzmán, que había asegurado que el 22M era “anecdótico” ya que lo importante era la continuidad de las conversaciones de “buena fe” entre las partes.

Lo cierto es que la semana pasada hubo un importante acercamiento. Guzmán presentó una nueva versión de su oferta, que elevó el valor presente neto de los nuevos bonos hasta los alrededor de USD47 a una tasa de descuento del 10%, mientras los principales grupos de bonistas cedieron hasta los USD53.

Hoy el FMI respaldó la propuesta oficial “mejorada” y aseguró que queda un escaso margen para elevar el ofrecimiento dentro del marco de sustentabilidad trazados por el organismo y el Gobierno.

En los próximos días Guzmán les acercará a los bonistas una tercera versión que buscará cerrar la brecha de pocisiones y sellar el acuerdo de canje.

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