El evento se organizó el lunes frente al monoblock 8 y rápidamente se viralizó en las redes sociales. La Justicia imputó al organizador

El hecho ocurrió el lunes en los pasillos de Barrio Ejército de los Andes, más conocido como Fuerte Apache. Los videos y fotos del evento se viralizaron velozmente en las redes sociales y llegaron a manos de las autoridades, quienes iniciaron una causa por violación de las medidas de distanciamiento social establecidas por el gobierno nacional.

Según fuentes policiales, la fiesta se llevó a cabo el lunes “a partir de las 2  frente al monoblock 8 del complejo habitacional de Ciudadela, donde asistieron alrededor de 300 personas”.

En los videos se observa a una verdadera multitud cantando, consumiendo bebidas alcohólicas y bailando sin ningún tipo de distanciamiento social ni uso de tapabocas en los pasillos del barrio.

La Justicia logró dar con el organizador del evento que fue identificado como Alan Gorosito, al que se le labraron actuaciones por haber infringido los artículos 205 y el 239 del Código Penal, que castigan con penas de hasta dos años y uno de prisión respectivamente a quienes violen las medidas adoptadas por las autoridades para impedir la propagación de la pandemia y a quienes desobedezcan a un funcionario público.

Fuerte Apache no fue el único lugar donde se detectó una fiesta clandestina. Horas antes, en Virrey del Pino, tuvo lugar otro megaevento al que asistieron más de 250 personas.

La convocatoria se realizó a través de WhatsApp, según pudo saber la Justicia, y llamaba a los participantes a llevar barbijo y alcohol en gel a un domicilio ubicado en calle Esperanza al 5300.

La fiesta comenzó a las 9 de la mañana del domingo y fue desarticulada por personal policial alrededor de las 19, tras recibir un llamado de alerta al 911.

Por orden del juez federal Néstor Barral, se identificó a todos los participantes y se los obligó a firmar un acta en la cual se les notificó que habían violado el artículo 205 del Código Penal.

Entre las personas que asistieron al lugar se identificó al ex participante del reality show Gran Hermano (Telefe) Cristian U, que fue contratado para musicalizar la celebración y quedó imputado por infringir la ley. Lo mismo sucedió con el dueño del predio y la organizadora del evento, que además fueron demorados por la Policía.