Los Celestes superaron 2-1 al Borussia en tiempo de descuento pero no jugaron bien. Foden hizo el gol decisivo para los de Pep, que dejó a Agüero en el banco

La serie está abierta. El City se enfrentó este martes en el Etihad Stadium por la ida de los cuartos de final de la Champions League ante un poderoso Borussia Dortmund que peleó todo el partido. Fueron las individualidades del equipo de Guardiola las que le dieron la victoria.

El DT celeste apostó por un 11 sin un nueve fijo. Agüero y Gabriel Jesus se quedaron en el banco. Bernardo Silva ocupó esa función como falsa referencia pero no le sirvió para llenarse de situaciones de gol como sucede habitualmente. El Dortmund planteó un muy buen juego, pero la suerte no estuvo de su lado.

Los Ciudadanos pegaron en la primera que tuvieron. Un error de Emre Can en la salida amarilla fue castigado con una brillante jugada y mejor definición del capitán Kevin De Bruyne para el 1-0. Pese a eso el Borussia no se bajoneó. Aguantó primero y después fue a buscar el empate. Lo consiguió al final del primer tiempo pero se lo anularon con polémica por un planchazo de Bellingham que salvó del blooper a Ederson, el 1 del City.

Con ese 1-0, la segunda mitad volvió a tener mejor plantado a los visitantes. La más clara del inicio del complemento la tuvo Erling Haaland pero Ederson se redimió. Todo hasta que el noruego asistió a Marco Reus y el histórico metió el 1-1 a los 39′ del ST y merecido en ese momento.

Al City le costaba cada vez más llegar al área rival. Cabe destacar que en las anteriores cuatro temporadas de Pep hubo una eliminación en octavos y tres en cuartos. Pero fueron a buscar con todo ya con Gabriel Jesus en cancha (el único cambio que metió el DT catalán). Otra vez, apareció De Bruyne con un pase fino para la entrada de Gündogan al área (el otro cerebro) que se la dejó al pibe Phil Foden, que anotó el 2-1 ya en tiempo añadido.

El próximo miércoles 14 será el partido de vuelta y Pep sabe que no puede dar nada por sentado. El Dortmund demostró ser un equipo valiente y aguerrido. Mucho más con un Erling Haaland que quiere seguir peleando (no anotó este martes pero es el goleador de la Champions con 10) justo cuando el City es uno de los gigantes que lo pretende para la próxima temporada.