El Nihuil (Los Nihuiles) significa mucho para los mendocinos, tienen que ver con nuestro paisaje, nuestra cultura, nuestra economía y nuestra producción. Es un ícono de la personalidad de nuestra tierra

Por Jorge Sosa / Mendoza te cuenta

El nombre podría devenir del de un cacique llamado “Nihuil – Co” (Agua del puma), otros investigadores lo asocian a “lugar donde hay paso o vacío”, en todo caso vado practicable, y algunos lo atribuyen a la deformación de Nahuel (puma), queriendo significar el ruido del río, cuando, aguas abajo del dique, se encañona y ruge. Nihuil, entonces, como “rugido del puma”.

El complejo comenzó con la ley 12650. La obra se construyó con fondos de la Nación a través de la empresa estatal Agua y Energía que la administró hasta 1992. Después de largas deliveraciones, discusiones y estudios, se terminó la construcción del embalse en 1947.La inauguración se produjo el 11 de enero de 1948. La gran pared y el gran embalse se completó con las centrales Nihuil 1, 2 y 3, y el embalse compensador Valle Grande, que se encarga de mantener regadas más de 80 mil hectáreas.

El complejo comenzó con la ley 12650. La obra se construyó con fondos de la Nación a través de la empresa estatal Agua y Energía que la administró hasta 1992. Después de largas deliveraciones, discusiones y estudios, se terminó la construcción del embalse en 1947.La inauguración se produjo el 11 de enero de 1948. La gran pared y el gran embalse se completó con las centrales Nihuil 1, 2 y 3, y el embalse compensador Valle Grande, que se encarga de mantener regadas más de 80 mil hectáreas.

 El objetivo siempre fue aprovecharlo tanto para el regadío como para la generación de electricidad, después, también impactó directamente en el turismo. En la construcción de la gran pared, y de los Nihuilitos, embalses inferiores a la gran presa, trabajaron operarios de Chile, Bolivia, Italia, Francia, Alemania y España. 

Las condiciones topográficas del Río Atuel, ventajosas y aprovechables, impulsó la construcción de la gran obra. El embalse que resultó se transformó en el más importante de nuestra provincia.  El río, en su vertiginosa caída, encierra una inmensa potencia que brinda al hombre, para generar la energía que el país a diario necesita. Sus tres centrales generan una potencia de 260.000 kw/h. El muro de contención de la presa es de hormigón simple y perfil triangular, con una planta curva de 275 m de radio.

Se encuentra en el departamento San Rafael, a 85 kilómetros de la ciudad capital del departamento, y marca el final del recorrido del Cañón del Atuel, otro atractivo turístico de importancia. Dos lagos artificiales contribuyen a realzar la belleza dentro del Cañón, Aisol y Tierras Blancas. En el lugar, imponente de belleza, se puede practicar, esquí acuático, natación, buceo, remo, motonáutica, catamarán, windsurf, pesca deportiva y prácticas como windsurf , raffting, kayak, canotaje, cabalgatas, rappel, trekking y parapente.

El lugar,  cuenta con todos los servicios que el turismo necesita. Se ha transformado en uno de los lugares turísticos más visitados de Mendoza.

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