Para comparar el rendimiento entre un auto de carreras sin conductor y el mismo vehículos comandado por un piloto, la start up Arrival realizó una prueba con el brasileño Lucas di Grassi

Es un hecho. Las carreras de autos autónomos llegarán a los circuitos en los próximos años. Y provocan, por supuesto, un fuerte debate entre los amantes del automovilismo: ¿serán más rápidos que los vehículos manejados por un piloto profesional humano?

La start up Arrival realizó una prueba con el brasileño Lucas di Grassi para medir velocidades. Arrival es una compañía vinculada a la Roborace, un campeonato de vehículos sin conductor que planea desarrollarse próximamente antes de cada competencia de la Fórmula E, la categoría de autos eléctricos.

Hace tiempo, esta firma está utilizando el DevBot 2.0, el auto de la Roborace, para mejorar el algoritmo de manejo de sus vehículos. Eso le permite testear el software autónomo previo a introducirlo en los modelos de calle. Y en este marco, trabajó junto al piloto brasileño para probar si la inteligencia artificial es superior al rendimiento de un humano.

Para poner la inteligencia del auto autónomo a prueba, hicieron un test muy simple: primero salió a la pista el piloto sin conocer el trazado, con la obligación de ir aprendiéndolo sobre la marcha. Al terminar, el mismo auto giró en el mismo circuito, pero sin piloto.

El resultado fue contundente: Lucas di Grassi fue mucho más rápido que el auto autónomo al momento de comprender las condiciones reales del circuito y adaptar su condición a las circunstancias que se le ponen en frente. Por ahora, el cerebro humano aventaja a la tecnología en entender rápidamente cuál es la traza ideal para tomar una curva, en qué sector se puede ir más rápido y cómo reaccionar ante posibles imprevistos.


-->