Inflación inmediata y desinversión pueden traer aparejadas las medidas cambiarias en la economía local

Esta semana se conoció la decisión del gobierno nacional de mover el tablero en cuanto al panorama cambiario tendiendo a que no se fugaran más dólares, según lo que el propio gobierno manifestó como el motivo para tal decisión.

Las nuevas normativas del Banco Central, la AFIP y la Comisión Nacional de Valores apuntaron a cuidar las reservas internacionales para garantizar divisas para la producción. El anuncio que incluyó distintos cambios para las compras con tarjeta en moneda extranjera y la compra de dólares para ahorro también alcanza al pago de deuda en el exterior de las empresas privadas, tal vez una de las medidas más cuestionadas por el sector empresario, que además insiste en que todo el paquete traerá aparejada inflación. Es que el precio del dólar ya no será el mismo, ya que con este nueva propuesta del gobierno, quien quiera comprar dólares lo tendrá que hacer a un precio mas caro, algo por encima de los 130 pesos. Esto se debe a que, además del impuesto PAIS -que representa un 30% sobre la cotización oficial del billete-, tendremos que pagar un 35% de percepción a cuenta de Ganancias.

Analizamos las medidas, una vez apaciguado el frenesí inicial, desde Jornada, y en la mirada de alguno de los protagonistas de la economía mendocina.

“Resulta extraño que un cepo que no resuelve un problema, se busca solucionar ese problema con un cepo más extremo. Esto no va a resolver el tema de la escases de dólares, esto hay que atacarlo con más oferta de dólares. La restricción de la demanda siempre genera las consecuencias que ya conocemos, son recetas aplicadas ya en Argentina y que terminaron mal”, indica Federico Pagano, presidente del CEM (Consejo Empresario Mendocino).

Federico Pagano

Asimismo, hay quienes aseguran que la operatoria en sí es una restricción, trae complicaciones, genera distorsiones importantes, quien pague impuesto a las ganancias lo va a descontar de sus aportes con lo cual no le afecta, pero el que no pague impuesto a las ganancias,  la AFIP le devolverá  parte de estos fondos el año que viene al cierre del ejercicio fiscal con lo cual corre el riesgo de perder gran parte de sus ingresos en un contexto inflacionario.

“El gobierno quiere que la gente tenga pesos y la gente sabe que día a día el peso pierde valor. No se puede obligar a la gente. Son medidas negativas. Va en contra de la gente” remarca, por su parte, Fernando Galante, economista de Chimpay Inversiones Eficientes.

Fernando Galante

El supercepo –como fue bautizado-,  advierten de algunos sectores,  tendrá un efecto negativo en la actividad económica, aunque hay quienes aseguran, para llevar tranquilidad,  que las pymes no correrán con tal suerte ya que no justamente son estas empresas las que cuentan con endeudamientos superiores a 1 millón de dólares, que es el límite marcado por el BCRA para refinanciar sus deudas,  de acuerdo a las disposiciones.

Justamente es Mauricio Badaloni, presidente de la UIM (Unión Industrial de Mendoza), quien advierte esto, pero al mismo tiempo observa otras dificultades: “Para las empresas locales que tienen deudas en dólares esto le agrega una complejidad  aunque no es universal. Pero sin duda esto genera un efecto devaluatorio del 35% y la culpa seguramente va a caer sobre el empresario como pasa siempre. Lo que se está manifestando es que las empresas que estén endeudadas en dólares entren en default y renegocien la deuda. Mendoza no sé cuántas empresas tendrán en esa situación. Acá en Mendoza 98% son empresas pymes de  hasta 50 empleados. Va a ser muy dicicil alentar la inversión. Entre los brotes verdes y estas formas y más la radicalización política nadie va a invertir. Y los que invierten son los locales que es un mecanismo de defensa con lo que uno tiene”.

Mauricio Badaloni

Los sectores mas alejados de la simpatía oficialista aseguran que esto es no solo es algo ilógico sino que es una muy mala señal para la inversión en la argentina, como lo es la reforma  tributaria que quiere aumentar los impuestos o la ley del teletrabajo o  como la reforma judicial o el fomento de toma de terrenos, o como decir que no importa que se vayan empresas del país. Es un conjunto de señales que ahuyentan los capitales ya sea nacionales o extranjeros.

“Una de las medidas más graves es la de solamente permitir  a las empresas acceder al 40% de sus obligaciones en dólares y esto es gravísimo  porque justamente va en contra de la generación de dólares porque cuando pones esa medida está obligando a as empresas a defaultear . La Argentina salió de default por un lado y  por otro lado obliga a las empresas a hacerlo”, resalta Pagano

Desde distintos sectores, sobre todo industriales, aseguran que posiblemente los que han tomado estas decisiones no han terminado de darse cuenta lo que va a traer aparejado este tipo de medidas. “Se habla directamente que no van a haber proyectos de inversión porque hay que entender esta nueva dinámica. Los mercados que te  compran buscan también sus balanzas comerciales, por lo tanto  con esto nosotros vamos a ir a vender cosas afuera sin pagar todavía la deuda anterior, así no podes construir confianza. Esto es un movimiento de cerrar la economía más que de apertura.  Lo que se ve es que  se dice una cosa y se hace otra y por otra parte un relato que genera una nueva realización. Esto no es una cuestión de ideologías, es de economía. En tu casa si tenes 10 pesos no podes gastar por 11″, advierte Badaloni.

Como impactara por sectores

Consultado por Jornada, el economista del IERA, Jorge Day, analiza las claves de cómo impactarán las medidas cambiarias en los principales sectores productivos de Mendoza.

“Tomemos la situación del sector vitivinícola. Por un lado, están las complicaciones particulares para algunas empresas. Están aquellas con dueños extranjeros que tendrán más dificultades para enviar sus ganancias al exterior. Y otras que habían tomado un crédito en el exterior, y ahora se les complica cómo pagarlo. Implícitamente, este supercepo hará que el gobierno obstaculice aún más las importaciones de insumos para bodegas.

Jorge Day

Por otro lado, está el impacto global. El supercepo ampliará la brecha entre el dólar oficial y el blue, lo cual seguirá desalentando las exportaciones. Eso es una mala noticia para el sector. El consumo interno de vinos tiene una tendencia decreciente en años, salvo en vinos varietales. Las exportaciones constituyen una salida valiosa para los vinos. Al perder fuerza estas ventas, posiblemente se agrave el problema de los precios bajos para los productores, salvo que haya una menor cosecha.

Como un agregado, el supercepo juega en contra de a otros sectores intensivos en capital, especialmente importado, como el petrolero, que genera regalías, ingresos y empleo en la provincia.

La mayor brecha en los dólares que genera el supercepo también complicará al turismo, que tenía potencialidad, hasta antes del coronavirus. A los extranjeros les resultará caro Argentina, porque comprarían al dólar oficial (vía tarjeta de crédito)”.