Las razones por las que el Gobierno decidió poner un precio sostén al Brent, un 50% por encima de su valor en dólares. Geopolítica, pulseada mundial, demanda y coronavirus

Por Ernesto Hadida Especial BAE NEGOCIOS

No hay precio mas político que el del petróleo, y más durante una guerra contra un enemigo insivible como el Covid-19. Lo saben en Estados Unidos, que compite con Arabia Saudita por ser el mayor productor del mundo y que vio caer en abril el precio de su barril de referencia, el WTI, en USD-37,63, la baja más grande en toda su historia. Rusia, que también sabe que son las armas y el petróleo lo que decide la suerte de los imperios en la modernidad, tampoco confia en los mercados y en los técnicos que lo representan y por eso se trenzó en una trifulca por la cotización del barril de crudo con los saudíes, luego del descenso del precio que se originó en la presunción de que la caída de la actividad internacional por el coronavirus generará una menor demanda.

En rigor de verdad, ningun país en el mundo del petróleo administra sus hidrocarburos sin analizar la geopolítica antes que sus balances corporativos. Acaso por esta razón es que el establecimiento de un barril criollo a USD45 (casi USD15 por arriba del barril de referencia local, el Brent, que se negocia a USD30) debe ser leído más como una estrategia defensiva del Gobierno, que como un modelo de negocios perdurable en el tiempo.

Y es que, de no ponerse un precio sostén muy  por arriba de los precios de mercado en un mundo que se desploma y cierra por el coronavirus, es probable que en el mediano plazo la Argentina volvería a importar crudo, lo que arrasaría con empresas grandes, Pymes, miles de trabajadores, y dejaría a provincias y municipios quebrados.

En este contexto, la llegada de Sergio Affronti como nuevo CEO de YPF deberia ser leída en el marco de una estrategia armada por la empresa para soportar una guerra mundial de precios. Affronti conoce la situación: no en vano en su presentacion, hecha en video producto de las limitaciones que causa el distanciamiento soccial, agradeció enfáticamente a quienes se encuentran “en el frente de batalla” de todas las instalaciones y desde las casas.

La llegada del flamante CEO de YPF es también el regreso de la política para YPF, tan necesaria como el barril criollo para una compañía donde sus acciones se hundieron producto de la crisis del Covid-19 y llegaron a un piso de USD 3,50, lo que valúa a la compañía en unos USD 1.500 millones.

Aunque las acciones se recuperaron con la llegada de Affronti y el anuncio del barril criollo, lo cierto es que esa valuación despierta las malas intenciones de muchos fondos buitres. Y mas cuando se esta restructurando la deuda externa.

En tanto, el precio sostén tampoco debería ser una mala noticia para los consumidores o las refinerias: después de todo, si bien es cierto que los precios están congelados desde diciembre de 2019, en ese momento el precio del Brent estaba cerca de los USD65 d. La realidad en los surtidores muestra que cuando se observan los movimientos de los precios y del crudo, no hay correlación directa.

Los precios se van adecuando en forma moderada y constante teniendo en cuenta varios factores entre los cuales el precio del crudo es una de las variables, y la variable geopolitica, parece llevar más que nunca la delantera.