El secretario de Energía, Darío Martínez, anticipó que casi la mitad de los usuarios tendrá un “aumento simbólico” en 2021, debido a que para el sector de la población que se encuentra bajo la línea de pobreza “no hay espacio” para un incremento en el precio de los servicios públicos.

Además, el funcionario señaló que el Poder Ejecutivo evaluará hasta marzo un esquema de transición en los aranceles y que la revisión tarifaria integral del servicio de distribución eléctrica presentada por el gobierno de Macri es “inaplicable”, ya que volvía los precios “impagables para la sociedad argentina”.

La consultora Ecolatina, fundada por Roberto Lavagna, estimó que las tarifas de servicios públicos, como electricidad y gas, deberían subir un 40% este año para mantener a raya el nivel de subsidios y no empeorar el escenario fiscal en el marco del posible acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“La extensión del congelamiento tarifario a marzo continuará presionando sobre los precios relativos y las cuentas públicas”, alertó la consultora y agregó que el “atraso de las tarifas con relación a los servicios privados y los bienes no estaría muy lejos del nivel de fines de 2015”.

En tanto, según la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica (Adeera), que nuclea a las 47 empresas del sector, mantener sin actualización las tarifas eléctricas “produce una afectación directa al servicio eléctrico”, debido a que “se produce en un contexto con una inflación acumulada del 80 por ciento, de la cual el servicio eléctrico no es responsable pero que sí impacta directamente en los aumentos de los costos de la prestación”.

Fuente: El Territorio.