Cayó 9,8 en marzo y fue, por lejos, el mes de mayor destrucción económica desde que hay registros. Nunca se observó una baja similar a la generada por el inicio de la cuarentena. Ni parecida

Por Mariano Cuparo Ortiz

La actividad económica sufrió un golpe inédito en marzo, cuando ocurrieron los primeros diez días de cuarentena obligatoria. El desplome de la economía fue de 9,8% en la comparación contra febrero, lo que llevó al PBI a una contracción acumulada de 10,9% respecto a diciembre del 2019. La cosa empeoró y mucho en abril. De hecho, la baja en la actividad duplicaría a la de marzo. El primer cuatrimestre del 2020 habrá terminado con una baja de 1/3 del PBI. Es decir, en sólo dos meses el golpe habrá sido tan fuerte que la destrucción productiva habrá llevado a la economía a niveles del 2004.

El director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez, afirmó en su cuenta de Twitter: “El primer cuatrimestre perfila a mostrar una caída acumulada de un tercio contra diciembre del 2019”. Para que ese número sea posible, la contracción de abril debería llegar a 25%. Consultado por BAE Negocios, Caamaño Gómez afirmó que el número es posible, puesto que “abril tiene el nivel de actividad de los últimos 10 de marzo”.

Por su parte, el economista Martín Polo, head of Research de Mills Capital Markets, sostuvo: “Con la caída del Emae de marzo volvemos al nivel de 2009, y nos anticipa que probablemente en abril y mayo lleguemos al nivel de actividad de 2004”.

Los datos fueron publicados hoy por el Indec, a través del informe del Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae). La baja respecto al mismo mes del año pasado fue de 11,5% en marzo. Un desplome generalizado para todos los sectores, excepto para el rubro electricidad, gas y agua, qus subió 6,7%, de la mano del consumo volcado en forma masiva a los hogares. Los sectores que más sufrieron fueron la industria, con una merma de 15,5%; la construcción, con una de 46,5%; el comercio con otra de 11,2%; hoteles y restaurantes, con 30,8%; agro con otra de 8,1%; y servicios sociales y de salud con 9,3%.

Para dimensionar la contracción de 9,8% mensual desestacionalizada en el PBI durante marzo hay que tomar en cuenta otros antecedentes históricos: en febrero de 1994 hubo una caída de 3,9%. En diciembre de 2001 y enero de 2002, con el fin del Gobierno de la Alianza y la megadevaluación que puso fin a la convertibilidad se dio un tándem de bajas de 3,2% y 2,4%. En abril del 2018, cuando se inició la corrida que marcó al cierre de la gestión Cambiemos, la contracción fue de 3%. Nunca se observó una baja similar a la generada por el inicio de la cuarentenaTampoco una parecida.

Incluso la totalidad de lo ocurrido en 2001-2002 significó un desplome del PBI de “apenas” 14,8%, tras las caídas de 4,4% en 2001 y 10,9% en 2002. Para la totalidad del 2020 las consultoras comienzan a prever un derrumbe superior al 10% (es el caso de Cerx y Grupo SBS), pese a que a partir de mayo la economía habría empezado a generar un incipiente rebote.