La modelo dejó el programa tras fallar en un desafío a base de papa y, al irse, hizo un gesto que sorprendió a todos. 

Cuando le tocó el turno de ser evaluada por el jurado, Rocío Marengo presentó su plato con un chorizo, un milhojas de papa y un rusty. El jurado no lo recibió con mucha satisfacción.

Son como tres platos separados”, opinó el jurado Damián Betular. “Es lindo para ver, pero entrega poco”, completó su colega Donato De Santis.

Luego de que sus compañeros fueran salvados, la decisión de despedir a alguien quedaba entre Marengo y Christian Sancho. El jurado decidió que la modelo era la que debía irse.

“Ro, primero agradecerte por tu frescura, tu simpatía, por tus chistes, por tu humor”, enumeró el conductor y los jurados coincidieron en ponderar sentido del humor de la participante. 

Ninguno de tus compañeros pasó por tantos estados de ánimo como vos, pero siempre aportando alegría y desdramatizando”, dijo Betular. “Hoy fallaste, pero así es el certamen y ya lo sabías”, completó Del Moro.

“Es inesperado, pero me voy feliz, orgullosa de haber participado en dos ediciones de Masterchef”, dijo Rocío.

El conductor continuó dando algunos detalles que hicieron pensar que la situación por la que está atravesando a nivel personal son más importantes que el certamen. “Sé que tu vida en este momento pasa por tu maternidad, y va a llegar”. “Así es”, lo pisó ella, con una sonrisa de emoción.

“Vi muchas caras de misterio y me las banqué todas. Ahora, ustedes se bancan mi misterio”, comentó desde el back, mientras la imagen ponchaba su salida del estudio acariciándose la panza, una imagen que hablaba por sí sola. “Si estoy embarazada, lo van a saber en el próximo capítulo”, cerró con intriga.