Roberto Suarez CONTRATAPA Lunes, 28 de Octubre de 2019

Ahora sí todos juntos

Por Roberto Suárez

Lunes, 28 de Octubre de 2019
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Lunes, 28 de Octubre de 2019 | Por Roberto Suárez

Mauricio Macri apareció como político luego de la derrota en las PASO y decidió salirse de los esquemas de las redes, el marketing, la Big data, los gurúes y los CEOs como colaboradores, y recorrer el país para lograr cercanía con la gente, con el pueblo, en distintos actos populares que lo llevaron a perder por menos diferencia que el 11 de agosto. Y anoche ante la derrota demostró tener altura política al anunciar que llamó al presidente electo Alberto Fernández para felicitarlo y que lo había invitado a desayunar hoy para encontrar una transición enmarcada en el diálogo.

El encuentro de hoy de los dos presidentes es vital, para salir de la inmensa y perniciosa grieta, para encontrar la unión nacional y la paz.

La búsqueda de un consenso social es uno de los temas que más se repiten en los últimos años para salir de la crisis en la que estamos inmersos.

Termina el ciclo de un gobierno en el que pocos sectores salieron ilesos y no fueron impactados por la caída del consumo, la devaluación o los altos costos derivados de una inflación que ronda el 56 por ciento, con una deuda en moneda extranjera que ya abarca el 78% del PBI. Es decir, casi un Producto Bruto Interno entero que, sintetizando, es todo lo que se produce y se comercia en un año en todo el país.

En los próximos cuatro años hay que pagar alrededor de 130 mil millones de dólares: 35 mil millones el año que viene, después baja de 21 mil millones en 2021, sube de nuevo a 35 mil millones en 2022 y así. Si alguien aceptara que sólo se paguen los intereses, también sería imposible cumplir con esos vencimientos y mucho menos con la economía hundida en la recesión y la inflación en niveles récord.

El nuevo gobierno tendrá como temas preponderantes la reforma impositiva, la baja de la inflación y las tasas, que permitan lograr un financiamiento que reactive a todos los sectores. Incentivar el consumo, bajar las tasas, tener líneas de crédito y financiación acorde con la realidad, promover un acuerdo general para poner a la Argentina donde todos queremos que esté. Hoy hay mayor pobreza y empresas pymes quebradas.

La situación es muy compleja, hay que barajar y dar de nuevo. Las nuevas autoridades van a tener que buscar un camino alternativo. Hay que poner a todos los actores sobre la mesa y que se definan pautas y consensos, donde el Gobierno marque las reglas de juego y sea un acuerdo sustentable y sostenible.

Para ello es necesario llegar a un acuerdo nacional entre Gobierno y oposición. Los acuerdos crean un ámbito protegido de la confrontación política que permite una acción eficaz para resolver un conjunto de desafíos vitales para el país.
Hoy ante esta dura situación es necesario que todos prioricen, por un tiempo, el interés general respecto de sus conveniencias inmediatas. Lo cual suele ser difícil de lograr, pero no imposible.

Estos acuerdos suelen proteger los intereses básicos de los sectores, como se vio en el caso de los pactos de La Moncloa, en España. En 1977, dos años después de la muerte del dictador Franco, el gobierno de transición de Adolfo Suárez, junto con todos los partidos y las organizaciones empresariales y de trabajadores acordaron la eliminación de un conjunto de prohibiciones instauradas durante la dictadura, una política antiinflacionaria, un tope de aumento salarial equivalente a la inflación y la devaluación de la moneda.

El pacto no eliminó la lucha ni las alternativas políticas. Su objeto fue sacar de la confrontación las medidas indispensables para el resurgimiento de la sociedad española. Así se hizo, y el país, que había vivido en el autoritarismo y el atraso, se integró al mundo altamente desarrollado.

Hoy en nuestro país es imposible avanzar sin una articulación clara entre sociedad, mercado y Estado. Es imprescindible buscar coincidencias en las grandes líneas que dibujan el perfil productivo del país.

Buscar la equidad es un principio ético, pero además es la polea de transmisión de una sociedad para crear mayor productividad, una gran congruencia social y una mayor y mejor gobernabilidad.

Rescatar la importancia del diálogo debe ser el saldo de la lectura de los problemas que atravesamos y así avanzar hacia una República democrática sin altibajos, con inclusión social y fortalecimiento de las instituciones.

Hoy Macri y Fernández pueden dar el gran paso hacia ese objetivo.

(rsuarez@jornadaonline.com.ar)

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