Roberto Suarez CONTRATAPA Lunes, 26 de Agosto de 2019

El Woodstock de las Pampas

Lunes, 26 de Agosto de 2019
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Lunes, 26 de Agosto de 2019 |


Lo primero es entender el fondo histórico. Era 1969. Se venía del "Mayo francés" cuando jóvenes estudiantes habían convertido al mes de mayo en un hito, rebelados contra el régimen político de Charles de Gaulle, apostando por una sociedad con una idea infinitamente más amplia de la noción de libertad y negándose a hacer parte de la estrechez intelectual que el capitalismo de posguerra le había legado a Occidente.

El mundo veía en la pantalla la Guerra de Vietnam y a dos tipos plantar una bandera en la arena fascinante de la luna.

Entonces tuvo lugar un delirio de tres días y unas 500 mil almas en una granja del norte del estado de Nueva York al que se le llamó Woodstock. Fue exactamente hace 50 años, entre la tarde del viernes 15 de agosto y la madrugada del 18 del mismo mes de 1969.

Lo primero, entonces, es entender el fondo histórico. Woodstock no fue un concierto de rock: fue el grito de miles de hombres y mujeres contra la guerra en una época en la que el rock no era sólo música, sino una forma de ver y enfrentarse al mundo.

En nuestro país y en medio de una feroz dictadura, se quiso hacer un festival parecido al de la granja de Bethel. La idea fue de un mendocino, del recordado y querido Edgardo Suárez, que fue uno de los más calificados locutores de la radiofonía latinoamericana, y su latiguillo "Hola, pariente", aún se recuerda. También fue un excelente actor y actuó en varios films, entre otros: La guerra del cerdo, Paño Verde, El Pibe Cabeza, Tiro de gracia, The players vs. Ángeles caídos, etc.

Leonardo Favio lo convocó para dos de sus más renombradas películas: "El romance del Aniceto y la Francisca" y "Juan Moreira", en donde encarna al "Cuerudo", un memorable papel. Cuenta Favio que vino a Mendoza a buscar lugares y conoció al Negro Edgardo Suárez, que era locutor en la provincia. "Me acompañó a hablar con el intendente para conseguir una grúa. Yo lo miraba y me daba cuenta de que él era el compadre Renato (El Romance.). Lo contraté, lo traje a Buenos Aires y se quedó a vivir acá. Lo metí a trabajar con Romay en Radio Libertad. Y así empezó su carrera en Buenos Aires".

El Negro Suárez eligió para su festival, las afueras de la ciudad de Lobos, a 110 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. El sitio, en los alrededores de la laguna de Lobos, intentaba emular o identificarse con el mismísimo Woodstock. El por entonces intendente de Lobos, Abel Francisco Alejandro Culela, aprobó la realización del "Primer Festival Argentino de la Música Joven" y, en seguida, varias cuadrillas de operarios iniciaron la instalación de 80 baños, 40 grifos de agua y una gigantesca red de equipos sonoros y de iluminación. Se construyeron puestos sanitarios y un gran escenario al aire libre.

"Un encuentro musical con características absolutamente nacionales", decía Luis Alberto Nozzi, uno de los organizadores. Edgardo Suárez, el padre del Festival, expresaba: "El Festival tiene prevista la actuación de cantautores y juglares (Facundo Cabral, Pajarito Zaguri, Moris, Miguel Abuelo); números de proyección folklórica en actitud de cambio (El Cuarteto Zupay, Víctor Heredia, el Grupo Los Montoneros) y también se incluye a la vanguardia del tango con Piazzolla y Amelita Baltar a la cabeza. Por supuesto, música pop, beat, soul y rock"n roll. Todas las jornadas (Almendra y Manal se presentarán por última vez antes de su separación), Los Gatos, Arco Iris, La Barra de Chocolate, La Cofradía de la Flor Solar y Moris. Todos se internarán del 19 al 21 de setiembre en un "mistery magical tour" de 72 horas.

El locuaz Negro Suárez continuaba explicando con entusiasmo los preparativos de este megaevento: "El parque del Country, un exclusivo club de 100 hectáreas, espera alojar hasta 250.000 personas en carpas, automóviles y cálidas bolsas de dormir, bajo las estrellas. También, a un numeroso personal especializado en evitar cualquier tipo de perturbación". Más que a la inversión de 80 millones (de los "viejos"), se exige proteger la continuidad de "una experiencia sana y pacífica como hasta ahora nunca se permitió a la población joven de la Argentina".

Suárez ha previsto que, como el histórico encuentro de Bethel, el de Lobos tendrá su film. Estará a cargo de un equipo de cineastas de Delta Films y el apoyo documental de Canal 13 y Radio Rivadavia. Pero claro, los gritos que pegaron algunos pobladores conservadores de la zona, más la presión de la iglesia y al fin, el "darse cuenta a tiempo" de los dictadores de turno, provocó la suspensión del festival y la desazón en miles de entusiastas jóvenes. Y la Argentina se quedó sin su Woodstock.

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