Fue dos veces campeón del mundo en diferentes categorías. Es reconocido por fanáticos y especialistas como uno de los boxeadores más técnicos y excitantes de los últimos quince años en el pugilismo nacional. A días de dejar atrás un descanso de tres años de la actividad, está motivado. Juan Carlos Reveco quiere volver a codearse con esa gloria que supo tener. Condiciones le sobran. Con 37 años, se medirá a Jeremías Ulibarre en su pelea de regreso este sábado en Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe, que será televisada en vivo a través de TyC Sports y TyC Sports Play desde las 23:30 en su ciclo Boxeo de Primera.

A días de su reaparición, Reveco (39-4, 19 KOs) está enfocado en su pelea contra Ulibarre (8-11-1, 1 KO), pactada en categoría gallo y a seis asaltos. Pensante y sereno, pero con ansiedad lógica, quien fuera campeón mundial minimosca y mosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) palpitó su regreso, marcó sus objetivos puntuales y esbozó sus máximos sueños. “Estoy muy bien entrenado. Me pasé un año entero preparándome muy fuerte, casi sin descanso”, advierte. “El sábado va a ser determinante. Voy a ver cómo me siento y para qué estoy. Si bien me siento muy bien, voy a darme cuenta sobre el ring si estoy para el primer nivel”, remarcó, pero se atrevió a más: “El sueño máximo es uno solo: volver a ser campeón del mundo”.

¿Cómo te estás preparando para el regreso?

Muy bien. Estoy muy bien entrenado. Vengo preparándome desde hace más de un año. Trabajé muy fuerte, casi sin descanso. Cambié de entrenador, y estoy con Osvaldo Corro desde hace casi un año y medio. La idea era volver hace un año. Estuvimos muy cerca, pero comenzó la pandemia. Yo seguí entrenando muy fuerte. En lo físico y lo técnico, prácticamente no paré. Estoy esperando con muchas ganas este momento, que finalmente llegó.

Casi sin darte cuenta habías anunciado tu retiro hace tres años. Hablaste de falta de motivación, cansancio. ¿Qué fue del Cotón Reveco en ese tiempo alejado del ring?

Los primeros meses me los tomé muy tranquilo. Me decía a mí mismo: “Ya está, ya cumplí con mi carrera. Estoy retirado”. Pero de a poquito empecé a entrenar, más por gusto que por otra cosa. Empecé a correr, empecé a ir al gimnasio, porque había subido un poco de peso, y así fue que me encontré a Osvaldo (Corro) y le pregunté si podía ir a su gimnasio. Obviamente me dijo que sí. Su forma de hablar y su tranquilidad me transmitió mucha seguridad. Empecé a entrenar y poco a poco me fui motivando.

¿Era entrenar por entrenar o te imaginabas volviendo?

Me imaginaba volviendo. Definitivamente. Lo consultaba con mi almohada. Tenía la idea de hacer una pelea más, o al menos alguna exhibición, pero mejor si era una pelea antes de mi retiro definitivo. Así fue que me motivé de vuelta. Empecé a guantear cada vez mejor, estaba mejor de peso. Te vas sintiendo como antes, y te vuelven las ganas.

¿Y ahora cómo vivís la previa? Se te nota contento. Pero no es una previa cualquiera.

Sí, la verdad que estoy muy contento. Las previas son lindas. Tienen ese suspenso que se genera. Pero estoy tranquilo, y con muchas ganas de subir al ring a hacer aquello a lo que me dediqué toda mi vida.

Los regresos de grandes glorias del boxeo mundial parecen estar de moda. A pesar de que “Cotón” es más joven que la mayoría de esas estrellas, cuenta con una ventaja: en su carrera no recibió mucho castigo. Y ése es un eje fundamental para su vuelta. “Siempre hablaba de eso con mi equipo. No estoy golpeado. Estoy sano. Siempre me cuidé mucho, tuve una carrera muy profesional. Por eso también puedo pensar en volver”, remarcó.

Esta pelea del sábado con Ulibarre es en peso gallo. ¿Ésa va a ser tu categoría ahora?

Yo quería pelear en supermosca, pero no se pudo. Está pactada en 53 kilos. (NdR: el límite de gallo es 53,524 kg.). Hoy ya estoy en 53 kilos. Pero la idea después de ésta es pelear en supermosca.

Quiere dejar otra imagen. En febrero de 2018 cayó ante el filipino Donnie Nietes por nocaut en el séptimo round por el título mundial mosca de la Federación Internacional de Boxeo en Inglewood, Estados Unidos, y no quiere que ése sea el último recuerdo suyo.

Después de todo lo que lograste, con títulos mundiales en dos diferentes categorías, peleaste en grandes carteleras, ¿qué es lo que buscás con este regreso? ¿Cuáles son tus objetivos?

Tuve una carrera muy bonita, exitosa. Sinceramente, me salió el orgullo de adentro de no retirarme perdiendo por nocaut. Me quiero retirar distinto. El día que me retire, me quiero retirar ganador. Y el otro motivo es que lo extraño mucho. Extraño mucho el boxeo.

¿Cómo es la vida de un boxeador, sin boxear?

Es raro. Estaba en casa, tranquilo, y buscaba cosas para hacer, para entretenerme. Pero te sentís raro. Desde los 14 años me dediqué a esto. Es mi vida. Sentís que te falta algo. Ves un gimnasio y te agarra un cosquilleo, una sensación extraña. Y unas ganas de subirte a un ring a boxear, al menos para guantear. Es complicado dejar de un día para el otro.

Más allá de querer irte de otra manera, en esta vuelta al boxeo, ¿qué te planteás? ¿Hasta dónde querés llegar?

El sábado va a ser determinante. Voy a ver cómo estoy, cómo me siento, para qué estoy. Si bien me siento muy bien, me voy a dar cuenta sobre el ring si estoy para el primer nivel, para las grandes ligas. Las ganas están. Entreno bien, me gusta. Tengo 37 años y no me pesa. Pero se verá el sábado.

Más allá de que sea o no un objetivo, hay un sueño seguramente. ¿Se imagina esa tercera corona?

Obviamente. Hay un sueño. El primero es el sábado, volver y volver bien. Después buscar algo lindo, algo grande. El sueño máximo es uno solo: volver a ser campeón del mundo. Es lo que más quiero.