Tras la disputa la pasada semana de las primeras carreras tras el reinicio de la temporada, el ciclismo se aferra al optimismo y reza para que el calendario de la esperanza no se vea bruscamente interrumpido por la tan temida –y cada vez más presente– segunda oleada de la pandemia que, recordemos, el virólogo portugués Pedro Simas apuntó que se produciría, precisamente, en los meses de julio y agosto.

En aquella vídeo entrevista concedida en exclusiva a Ciclo21, Simas ya a dejó claro que, en su experta opinión, esos repuntes de casos y la celebración de grandes citas deportivas plantean “un conflicto de intereses y tienes que ser muy inteligente en la manera de hacerlo. Llevándolo al terreno de los grandes eventos, mira: si viene una segunda oleada y se pierde el control, llegará, precisamente, en los meses de junio, julio y agosto”.

Sea como fuere, insistimos, todos nos aferramos ahora al calendario de la esperanza y a muchos nos costará hoy conciliar el sueño, como a un niño en la víspera de la visita de los Reyes Magos, ante el inminente inicio de la Vuelta a Burgos (2.Pro), primera gran cita del calendario internacional en la que, entre otros, se medirán hombres del calibre de Alejandro Valverde, Mikel Landa, Richard Carapaz, Arnaud Démare, Rafal Majka, Enric Mas, Marc Soler, Fabio Aru, Simon Yates, Richard Carapaz (que afrontará su segunda carrera con los colores de Ineos), Mads Pedersen o Remco Evenepoel, la sensación belga a la que el propio Vincenzo Nibali ha señalado hoy como uno de los máximos aspirantes al triunfo final en el Giro de Italia y, por lo tanto, uno de los grandes rivales del Tiburón en la pelea por la maglia rosa.

Precisamente, uno de los corredores que se ha mostrado más ansioso por colocarse ese primer dorsal del reinicio (antes del parón acumuló doce días de competición en los que se impuso en la Vuelta a San Juan y la Vuelta al Algarve) es Remco Evenepoel, que asegura que “los cinco meses sin una carrera se han hecho muy largos«.

El joven talento belga explica que esta ha sido una “situación completamente nueva para todos nosotros y queremos recuperar esa sensación de carrera en las piernas y ver dónde estamos cuanto antes”.

En esa misma línea, añade que “ahora es muy importante ver cómo responderá el cuerpo. La motivación está ahí, no debes dudar de eso. Tengo buenos recuerdos de España, porque con la Clásica San Sebastián gané mi primera carrera de un día el año pasado”.

Por todo lo dicho, Evenepoel concluye que “estoy ansioso por volver a ponerme un dorsal sobre el maillot en la Vuelta a Burgos y correr junto a mis compañeros del wolfpack”.