Se trata de Lucas Pertossi y Ayrton Viollaz. La defensa de los rugbiers había solicitado la asistencia porque se sentían afectados por las condiciones de alojamiento.

Dos de los rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa (18) en Villa Gesell recibieron hoy asistencia psiquiátrica, tras un pedido realizado por la defensa ya que dijeron sentirse afectados por las condiciones de alojamiento, que les impiden tener salidas al patio o realizar actividades físicas, informaron fuentes judiciales.

Lucas Pertossi (21) y Ayrton Viollaz (20), imputados como coauotres del crimen de Fernando, quien hoy hubiera cumplido 19 años, fueron asistidos profesionalmente por un médico psiquiatra del Servicio Penitenciario Bonaerense, en la Unidad Penitenciaria 6 de Dolores.

El pedido de asistencia había sido formulado el viernes de la semana pasada por el abogado defensor de los imputados, Hugo Tomei, ante el juez de Garantías de Dolores, David Mancinelli, quien giró la solicitud a las autoridades del penal en el que están detenidos los ocho rugbiers.

A partir del resultado de la entrevista con Pertossi y Viollaz, el médico psiquiatra, que viajó expresamente desde Mar del Plata para asistir a los detenidos, deberá informar la situación de ambos jóvenes al magistrado.

Fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense aseguraron a Télam que el penal de Dolores cuenta con un equipo de psicólogos para atender la necesidad de cualquier detenido, pero cuando se solicita una asistencia psiquiátrica, habitualmente viaja un médico que tiene como sede la cárcel de Batán, en Mar del Plata.

Según los investigadores, la intención de los dos detenidos era hablar de las condiciones de alojamiento, ya que por el lugar en el cual están encerrados no pueden acceder al patio del penal ni realizar actividades físicas o culturales, y solo tienen una hora por día para poder comunicarse por teléfono con sus familiares y una radio para saber lo que ocurre afuera.

Es que por cuestiones de seguridad, tanto ellos como Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (19), Blas Cinalli (18), Enzo Comelli (20), Luciano Pertossi (18) y Matías Benicelli (20), están alojados en una celda del sector de la Alcaidía del penal, alejados del resto de la población carcelaria para evitar que puedan sufrir algún tipo de agresión por parte de otros presos.

Fuentes del SPB aseguraron a Télam que los ocho rugbiers se encuentran en perfectas condiciones de salud y negaron que hayan sido amenazados por otros presos o que hayan sufrido algún tipo de ataque desde que fueron trasladados a esa cárcel.

Todos ellos están acusados por la fiscal del caso, Verónica Zamboni, de ser coautores del delito de “homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas” en perjuicio de Fernando, y de las “lesiones” que sufrieron sus amigos.

Además, permanecen imputados pero sin prisión preventiva Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (19), acusados de ser “partícipes necesarios” de los mismos delitos, por el hecho ocurrido en la madrugada del último 18 de enero, frente a Le Brique de Gesell.

En cuanto a la investigación en marcha, fuentes judiciales confirmaron que el próximo 16 de marzo se realizarán en el Instituto de Investigación Criminal y Ciencias Forenses de Junín las pericias de ADN sobre las manchas de sangre halladas en la ropa y el calzado incautados a los acusados.

Estos peritajes, incluirán al material genético encontrado debajo de las uñas de Fernando, que también será sometido al cotejo.

Por otra parte, esta semana podría comenzar la pericia de la zapatilla con la que fue atacado Fernando, tarea a cargo de la Policía Científica de Pinamar.

Además, la Cámara de Apelaciones de Dolores debe resolver aún los dos recursos planteados por la defensa de los rugbiers, a cargo de Hugo Tomei, respecto de la prisión preventiva de los ocho detenidos y de la recusación de la fiscal.