Coordinado por la FEM, la Cecitys el Instituto de Desarrollo Comercial, el encuentro estuvo orientado a dueños y gerentes de comercio. Participación 20 empresas locales vinculadas a rubros del sector.   

El Instituto de Desarrollo Comercial (IDC), dependiente del ministerio de Economía y Energía, participó en un nuevo espacio de capacitación orientado a pequeños y medianos comerciantes de Mendoza.  

“Liderazgo para empresas”, espacio coordinado por la Federación Económica de Mendoza (FEM), la Cámara Empresaria, Comercio, Industria, Turismo y Servicios de Mendoza (Cecitys), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y el IDC, se llevó a cabo este jueves 1, con la participación de 20 pymes vinculadas a diversos rubros comerciales.   

Fernando Etzensberger, especialista en la temática, estuvo a cargo de desarrollar los contenidos y, tras finalizar la actividad, comentó: “Fue un encuentro muy interesante que contó con una fuerte participación por parte de los empresarios que asistieron. Hubo mucho interés en compartir las experiencias que cada uno vivía día a día con sus respectivas actividades”.  

Este nuevo espacio de capacitación estuvo orientado a líderes de pymes. En este caso no solo participaron propietarios, también lo hicieron gerentes, directores y líderes de grupo. “Es muy común que estas personas, que ocupan puestos de relevancia, tengan muchas buenas cualidades, y quienes están por debajo de ellas, muchas veces las siguen por cómo son y no por las habilidades que les permitieron llegar a ese puesto. La mirada que propusimos en este taller fue trabajar en esas habilidades y en qué generamos como líderes para que nos sigan”.  

“También, trabajamos en la resolución de un problema específico de uno de los asistentes e implementamos una dinámica que nos permitió conocer cuáles son las falencias en las que habitualmente se cae cuando no tomamos los recaudos necesarios a la hora de intentar solucionar un problema”, detalló el especialista.

La dinámica incluyó actuar una situación de conflicto real dentro de la empresa. Luego de realizar una observación conjunta (entre capacitador y participantes) de esa situación, se elaboró una conclusión sobre cómo se pudo haber arribado a una solución sin tener que llegar a un conflicto mayor o bien al fracaso del intento.  

“Podemos poner como ejemplo cuando vamos a llevar nuestro auto al mecánico. Lo llevamos para que nos solucione el desperfecto y, una vez arreglado, pagamos y lo retiramos, pero en todo ese proceso nunca se nos explicó cómo es que el mecánico solucionó el problema. Esta herramienta permite encontrar una alternativa para solucionar problemas y no fallar en el intento”, cerró Etzensberger.  


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