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El ajo mendocino: la llave de la puerta para el enorme mercado brasileño

Desde hace ya varias décadas el ajo hizo punta a la hora de entrar en mercados más allá de nuestras fronteras. Y los productores de aquellas épocas pusieron la mirada en Brasil, un mercado con millones de habitantes y una superficie implantada que no alcanza para abastecerlo. Trazó el camino que luego, muchos productos siguieron.

19/11/2022 22:59

Por Luis Martínez, Redacción Jornada

Según los datos más recientes aportados por el ministerio de Agricultura de la Nación y el IDR (Instituto de Desarrollo Rural del gobierno de Mendoza, la producción mundial de ajo es de aproximadamente 30,7 millones de toneladas, con un área cosechada de 1,6 millones de hectáreas. Los principales productores mundiales son China, India y Bangladesh, mientras que los principales importadores son Indonesia, Brasil y Malasia. Argentina se destaca como tercer exportador de ajo después de China y España y los destinos son principalmente Brasil, EEUU y en tercer lugar Taiwán.

La región de Cuyo es la principal zona productora del país, concentrándose en Mendoza más del 88 % de la producción nacional, seguida por San Juan con aproximadamente el 4 %. El saldo del 8 % se distribuye entre el resto de las provincias.

De las aproximadamente 16.000 hectáreas que se cultivan en la Argentina, un 95% se encuentra en la región cuyana (Mendoza y San Juan), seguido en orden de importancia Córdoba y Buenos Aires, Río Negro, Salta, Tucumán, Santa Cruz y Chubut.

De esto se deduce que Mendoza es la principal provincia productora de ajo del país. Según estimaciones realizadas en base a referentes calificados del IDR, la superficie destinada al cultivo para la temporada 2020/21 fue de unas 12.816 hectáreas con una producción estimada de 153.792 toneladas. La superficie se incrementó un 13% y la producción un 10% más respecto a la campaña anterior. Los departamentos que concentran la mayor superficie implantada son: Maipú, Tupungato, San Carlos, Luján de Cuyo, Lavalle y San Martín.

En este marco Brasil viene trabajando con fuerza para incrementar su área implantada con esta hortaliza, pero aún es insuficiente su producción local para abastecer la alta demanda interna. Por eso, Argentina es su principal proveedor (entre seis y siete millones de cajas, según la temporada).

La Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajo, Cebollas y Afines de Mendoza (Asocamen) propuso implementar certificados fitosanitarios en origen y cruzar información con otros organismos para agilizar trámites y garantizar calidad. El objetivo es contar con mayor control de los volúmenes de cargas en los galpones de empaque. De este modo, se busca trabajar en la trazabilidad (seguimiento) e inocuidad del producto para su exportación.

En “Juntos de mañana”, el matinal de radio Jornada (FM 91.9) Maximiliano Di Cesare gerente general Asocamen nos contó de la importancia del mercado brasileño para Mendoza.

“La superficie implantada este año ha crecido un 17% en relación al 2021 según datos del IDR. El año pasado se exportaron 14 millones de cajas en total y este año esperamos superar ese número por lo tanto vamos a estar mejor. El principal destino del ajo mendocino es Brasil”, señaló.

 

 

Sobre el precio indicó “desde hace varios años el precio se ha mantenido. Al ser un producto netamente de exportación por lo que el precio lo fija el mercado internacional. El problema que tenemos tiene que ver con el tipo de cambio más que con un precio internacional. El productor compra insumos a un valor dólar financiero y recibe un monto en pesos al tipo de cambio oficial lo que provoca una gran brecha que tiene como efecto negativo que haya productores que en este momento se estén fundiendo al trabajar por debajo de los costos. Hay más productos a exportar, pero financieramente los números no dan”, explicó.

“Lo que estamos pidiendo es que nos permitan liquidar divisas en el mercado libre que no nos obliguen a operar en el mercado único porque esta brecha cambiaria ha llegado al productor porque se está fundiendo”, afirmó.

Consultado sobre el impacto de la producción de ajo en la matriz productiva señaló “el ajo es uno de los productos más importantes a nivel provincial, pero a nivel de horticultura en el período invernal el ajo es el 70% de las hortalizas que se producen y marca la cancha de lo que pasa a nivel hortícola en la provincia. La producción de ajo es capital y mano de obra intensiva. La cantidad de gente que requiere la unidad productiva del ajo es muy grande, el indicador mínimo de trabajo para la actividad está en 60 personas por temporada, pero realmente el impacto que tiene la actividad a nivel social y económico es muy alto. Tenemos más de 1.500 productores con alto impacto en la distribución de la riqueza, la lucha contra la pobreza y contra el desarraigo”, indicó.

Desde el Blanco tradicional pasando por el Negro, Rosado, Violeta, Morado o el Colorado; con efectos terapéuticos y medicinales (Mejora la circulación, fluidifica la sangre y previene la formación de coágulos, Reduce el colesterol malo o LDL y aumenta el colesterol bueno o HDL, Actúa como antioxidante a nivel cardíaco, contrarrestando los nocivos efectos de los radicales libres, Además de actuar como un excelente bactericida, Debido a uno de sus principales componentes activos, la alicina, el ajo también es útil para reducir la hipertensión arterial, Acorta el periodo de convalecencia en resfriados, Mejora el control de la diabetes, entre otros); en ensaladas y comidas hasta la bruschetta y el pan de ajo está presente en nuestra cocina y realza nuestra mesa como uno de los ingredientes esenciales a la hora de cocinar. Además, sigue siendo, a pesar del paso del tiempo, el producto que mayor penetración tiene en un mercado tan importante como el de Brasil.