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A pesar de la nieve, seguimos en emergencia hídrica

28/08/2021 21:09

El Departamento General de Irrigación informó que de acuerdo a los relevamientos realizados en toda la cordillera se produjeron nevadas muy importantes siendo la última la más significativa. Sin embargo, no alcanza para atemperar la emergencia hídrica que desde hace más de una década atraviesa la provincia

Por Luis Martínez, Redacción Jornada

Según el análisis que hace Hidrología de Irrigación a esta altura del año en el 2020 había nevado más del doble de lo que ha nevado este invierno. Pero la nieve en alta montaña sigue siendo escasa, ya que para llegar a un año medio tendría que nevar como mínimo el triple de lo que ha nevado hasta ahora, por lo que deberemos seguir extremando los cuidados a la hora de usar el agua, ya sea para riego de la producción o bien para consumo humano.

Justamente esa es la disyuntiva que se les presenta a las autoridades a la hora de distribuir el líquido elemento y fue uno de los temas que tocamos en el matinal “Juntos de mañana” de radio Jornada (FM 91.9) con el superintendente de esa repartición, Sergio Marinelli.


Poca nieve igual a menos agua

El funcionario explicó “que este año las precipitaciones fueron de  un 65 por ciento, los  mismos números que se registraron el año pasado. Sostuvo que ha sido una nevada muy buena, no esperada pero como no tenemos absolutamente nada de nieve, la acumulación de esta nevada no es suficiente para relajarnos en el sentido que vamos a tener un buen año, al contrario vamos a tener un año casi parecido a lo que fue el año pasado”, señaló.

Marinelli agregó que “en el año 19/20 tuvimos la peor perfomance de nieve de los ríos de Mendoza con un 50% de la media histórica. El año que está transcurriendo llegamos más o menos en la provincia al 63, 65% con lo cual con esta nevada tenemos un muy mal año pero la verdad que la situación anterior era realmente trágica porque la verdad que no íbamos a tener posibilidades de atender al mínimo la demanda de los cultivos lo que iba a tener una afectación socio económica importante”, afirmó.

Agregó, “Así que bueno, desde ese punto de vista estamos mejor pero en una situación crítica. Todavía nos falta todo el mes de septiembre donde suele haber alguna nevada, ojalá alguna muy importante pero la foto definitiva la vamos a tener alrededor del 20 de septiembre. Ya tenemos contratado los vuelos de los helicópteros para los cateos para que vayan nuestros técnicos a las estaciones que tenemos ubicadas en las zonas estratégicas de cada río en la montaña, esas estaciones nos están transmitiendo todos los días pero igualmente hacemos una verificación in situ y se hace un vuelo de reconocimiento y en función de todo eso nuestros profesionales hacen lo que es el pronóstico de riego en base a la cantidad de nieve que hay, que se anuncia habitualmente los primeros días de octubre. Así que bueno ojalá tengamos la posibilidad de que mejore un poco más”, sostuvo.

Las medidas para administrar el agua

Ante la emergencia indicó que desde el organismo desde hace tiempo toman medidas para optimizar la distribución del agua para poder cumplir con todos los requerimientos, tanto de la producción como el del consumo de la población.

“Venimos tomando medidas desde el año 2017 atendiendo a esta situación de sequía que varía año tras año, puede haber años buenos porque hay una variabilidad climática pero la tendencia general por el fenómeno del cambio climático, lógicamente es hacia la baja”, sostuvo.

“Ante este panorama la eficiencia es la única alternativa porque la oferta no la podemos modificar pero si trabajar sobre la demanda que es lo que venimos haciendo. Esa demanda y la forma de distribuir es lo que venimos mejorando año tras año. Este es un proceso donde intervienen muchos actores. No es solamente una decisión de Irrigación, en algunos casos requiere de inversión, en otros de asistencia técnica y, en otros, de coordinación de cómo hacer las cosas en todos los componentes del sistema porque está Irrigación, las inspecciones de cauces, los usuarios agrícolas que son los que se llevan el grueso de la demanda de agua, el servicio de agua potable que en el Gran Mendoza, en el río Mendoza en particular tiene un impacto fuertísimo porque se está llevando más de un tercio de la oferta que hay y en invierno hay días que se lleva más de la mitad del río.  Así que sabemos que tenemos un consumo tremendo, por el consumo y por las pérdidas que tiene el sistema pero a pesar de una fuerte inversión se necesitan muchos años para que esto se revierta”.

Los cambios culturales que son necesarios

Marinelli remarcó que “son claves los cambios de conducta, hay que tomar conciencia de que es un bien cada vez más escaso por lo tanto tenemos obligación los que usan el agua de ser más eficientes. Cada uno en su uso tiene empezar a eficientizarlo para usar solamente el agua necesaria y no la que habitualmente se ha dado que siempre ha sido en exceso”. “Esto lleva su tiempo y para colmo los actores somos todos, unos más fuertes que otros por el consumo, por diversas circunstancias, pero en definitiva todos somos responsables con distintos grados pero todos tenemos la responsabilidad de que sea posible seguir viviendo en Mendoza bien y tenemos margen, casi el 50% de margen lo que no es poca cosa”.

Para no desperdiciar ese margen afirmó que “hay que trabajar fuerte en un montón de cuestiones, obviamente el Estado deberá proveer las formas de financiar cuando haya que hacer inversiones pero hay mucho cambio cultural y mucho margen de maniobra en la eficiencia simplemente cambiando las buenas prácticas de riego y cuidar el derroche”.

Lo dicho señores, a cuidar el agua porque por lo visto la emergencia climática seguirá y depende de nosotros y nuestra responsabilidad social que no hay lugares que padezcan la falta de agua en medio de la emergencia que nos afecta.