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Los gobernadores quedaron satisfechos con la apertura de la Casa Rosada

El gesto de buena voluntad del Gobierno diluyó el mal clima que habían generado las acusaciones de Milei. Pidieron bajar el nivel de agresividad y aguardan por el borrador de la nueva Ley Ómnibus

09/03/2024 08:26
El Jefe de Gabinete, Nicolás Posse, encabezó la reunión de gobernadores en el primer piso de la Casa Rosada.
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Hubo asistencia perfecta. En la extensa mesa del salón Eva Perón estuvieron sentados los representantes de las 23 provincias del país y la Ciudad de Buenos Aires. En la punta, el Jefe de Gabinete, Nicolás Posse. A su derecha, el brazo político del Gobierno, el ministro del Interior, Guillermo Francos. Fue una imagen positiva para la Casa Rosada, después de un encadenamiento de acusaciones y agravios, y un fracaso legislativo estruendoso. Una foto de paz y estabilidad.

La reunión de casi cuatro horas fue un momento para barajar y dar de nuevo. Así lo sintieron la mayoría de los gobernadores. Los aliados y los negociadores pudieron reubicarse en esas posiciones, después de la incomodidad de haber quedado atrapados por las amenazas y los insultos de Javier Milei a sus colegas. Los duros, seguirán siendo duros y opositores.

El equilibrio lo generan los gobernadores más pragmáticos, la mayoría de ellos de partidos provinciales. El Gobierno entendió que debe generar una mayoría parlamentaria y que la mejor forma de hacerlo es construyendo puentes con los mandatarios. Política tradicional en su máxima expresión. Aunque el oficialismo la niegue y la descalifique.

Los temas fueron los esperados. Impuesto a las Ganancias, restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente y del fondo compensador para el transporte, y la nueva Ley Ómnibus. Cada una de las partes puso sobre la mesa sus intereses pero no hubo acuerdos, sino gestos de acercamiento y de buena predisposición para negociar. Desde la mirada de la mayoría de los gobernadores fue un avance importante. La guerra del Presidente contra ellos se puso en pausa. Nadie se anima a decir que se terminó.

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