Lo aseguró el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme en un panel sobre “Desafíos de una nueva lógica de la oferta exportable, para llegar a más países y regiones”.

Por la alta competitividad en las cadenas agroindustriales, Argentina puede potenciar su participación en el mercado mundial de alimentos», aseguró el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Jorge Neme, en un panel del simposio De Sur al Mundo 2030, que compartió con Juan Usandivaras, presidente de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI), moderados por el ex secretario de Agricultura, Gabriel Delgado.

El tema tratado fue “El Desafío de una nueva lógica de la oferta exportable, para llegar a más países y regiones”.Neme sostuvo que “la política de promoción y desarrollo de exportaciones de la Argentina estará signada este año y algunos meses del próximo por los impactos de la pandemia y la crisis que genera. Uno de los sectores productivos que menos va a sufrir es el sector agroalimentario”. El funcionario explicó que si bien hay suficientes stocks en el mundo, es posible que puedan verificarse bajas en países que dependen mucho de cadenas productivas integradas por pequeños productores con un eslabonamiento muy poco articulado, lo que reducirá mucho su capacidad productiva. Destacó que hasta ahora no hubo bajas en precios, mientras sí se registraron alzas en legumbres y en carnes, con crisis incluso en países desarrollados, en este rubro.

El secretario de Relaciones Económicas de la Cancillería, Jorge Neme, participó del simposio virtual Del sur al Mundo 2030.

El secretario de Relaciones Económicas de la Cancillería, Jorge Neme, participó del simposio virtual Del sur al Mundo 2030.

LEE TAMBIÉN

En relación a la pandemia, Neme señaló que la promoción de las agroexportaciones tendrá una atención particular porque la demanda de otros bienes como los manufactureros que Argentina exporta sí se verán afectados por la caída de la demanda global, que a nivel comercial sería del 15 al 30% según la OMC, a lo que se suma una merma del PBI de los países desarrollados de 5 al 9%.

“En la post pandemia tenemos que volver a la perspectiva inicial que teníamos. Argentina requiere una fuerte conexión comercial con Canadá, EE. UU. y México, y también con el mercado europeo. Tiene una fuerte conexión con el mercado chino, pero necesitamos atender países y regiones que son importantes para nuestros productos de valor agregado, como los tecnológicos en los que podemos tener un desarrollo importante y allí está América del Sur, incluyendo el Mercosur, América Central, 50 millones de habitantes hacia donde el país exporta muy poco, apenas 200 millones de dólares anuales, África, los países árabes, India, Asia Central y países del SE asiático, regiones que tienen muy poca atención”, opinó.

Neme dice que la Argentina es un país al que, generalmente, le vienen a comprar y no que sale a vender. “Tenemos que dejar la cultura pasiva para jugar un rol mucho más activo. Eso implica inversión en desarrollo comercial, promoción, investigación de mercados y armado de redes, combinando la atención técnica que puedan brindar ciertos organismos públicos, transferir servicios tecnológicos, asistencia técnica, consultoría especializada. La agenda es importantísima”.

LEE TAMBIÉN

Y agregó que “la Argentina ha sido incapaz de negociar con sus socios la primacía que tiene que tener para el país las negociaciones del Mercosur con el resto de Sudamérica y con América Central. Entonces negociamos en primer lugar un acuerdo de libre comercio con Corea del Sur, cuyos impactos en la Argentina por lo menos son discutibles y necesitan ser estudiados”, se quejó.

Por más pymes exportadoras

Por su parte Usandivaras señaló la importancia del regreso de la AAICI a la órbita de la Cancillería, enmarcándola en la política internacional. “La agencia fue pensada como una estructura ágil pero que tiene solo recursos humanos en la Argentina, por ende no puede accionar en el exterior, salvo para la realización de ferias internacionales, si no es a través de los agregados comerciales argentinos en las embajadas”.

En cuanto a la actualidad de su labor, explicó que la agenda de promoción comercial se afectó por la suspensión de todas las ferias internacionales a raíz de la pandemia, compensándose parcialmente en eventos virtuales.

Usandivaras dijo que “con a la agencia estamos tratando de devolverle su relación con la comunidad exportadora y los inversores, apostando a atender a las grandes empresas, como siempre, pero hacer un gran foco en las pymes. Ellas tienen una historia exportadora, pero muy por debajo de otros países: Italia tiene un 10% de sus exportaciones que surgen de pymes, y las de pymes argentinas son apenas 2 a 3% de las exportaciones nacionales”.

Al respecto, Usandivaras dijo que hay mucho para crecer en eso y que están poniendo énfasis en la agenda comercial y también en la capacitación virtual de las empresas. “Pusimos en marcha un plan con una capacitación diaria con 1.000 inscriptos por día, lo que indica que las empresas siguen apostando a la exportación futura aún en la pandemia”, destacó.

La AAICI está lanzando un programa para colocar asesores técnicos dentro de las pymes, para que puedan formular y ejecutar planes de negocios internacionales, a través de las agencias de promoción de exportación e inversiones de las provincias. Agregó Usandivaras que “estamos fortaleciendo la inteligencia comercial y del conocimiento en general, fortaleciendo el equipo técnico de la agencia y la vinculación recuperada con la cancillería, donde los agregados comerciales hacen un gran aporte.

Consultados por Delgado sobre la necesidad de que el país agregue más valor exportando alimentos terminados en vez de granos o subproductos forrajeros, Neme y Usandivaras coincidieron al respecto.

Para Neme la creación y transformación de valor agregado debe ser fundamental. “Necesitamos esa política, lo que supone contar con herramientas e instrumentos de inversión que es de lo que carece nuestro sistema financiero. Los empresarios que quieren hacer inversiones importantes no tienen apoyo crediticio. Argentina es un modelo capitalista casi único en el mundo: el crecimiento de las empresas es exclusivamente en base al capital propio. Eso supone además, que para crecer tienen que generar un precio de venta de sus productos bastante superior al costo, porque una parte de la inversión tiene que ver con el margen de rentabilidad que tienen. Hay que armar una mesa con los ministerios de Desarrollo Productivo y Economía. y con los bancos Central, Nación y BICE”, propuso.

Además sostuvo que el país debe cambiar su lógica de producción y de oferta exportable, que tiene que fundamentarse en las inversiones del sector privado. “Argentina necesita generar 100 jugadores mundiales en el mercado de alimentos, que ocupen un lugar en el mercado mundial de productos de valor, cada vez más sofisticados, congelados, cocidos que vayan directamente a las heladeras de los consumidores. De eso se trata en el sector alimentos y es lo que tenemos que resolver. Tenemos que tener por un lado una mesa pública y por otro lado una mesa de acuerdo público-privada para que aparezcan los proyectos del sector privado y nosotros podamos dotarlos de herramientas de financiamiento, canalizando ahorro privado y capacidad del sector público para que se hagan las inversiones y se transforme la materia prima en producto.

En tanto, Usandivaras opinó que “la promoción de exportaciones en los últimos años ha sido un poco conservadora. La presencia en ferias internacionales ha sido subsidiada por la agencia, en un 50% para las empresas argentinas participantes. Hace muchos años que seguimos yendo a las mismas ferias, que son muy importantes, pero que son sinónimo de un mercado maduro y en esa dinámica las empresas siempre visitan a sus distribuidores. Si no lo hacemos, perdemos presencia de mercados y es un juego de suma cero”, reconoció.

Pero actualmente con los lineamientos de la cancillería, las negociaciones internacionales y la posibilidad de abrir nuevos mercados, especialmente mirando a los que más crecen en consumo de alimentos de valor agregado, se vienen cambios.

“Vamos a tener que replanteaer la dinámica de promoción, continuando la presencia en las ferias internacionales, con un menor subsidio, y haciendo el esfuerzo de un gran subsidio para que las empresas lleguen a nuevos mercados a los que no están acostumbrados”.

Y respecto de los productos, agregó que “no vender solo commodities implica pensar que la economía en todas las regiones del país no es la misma. Hay lugar para la economía de escala en la Pampa Húmeda y gran espacio para diferenciarse y crecer en las economías regionales”, destacó.

Fuente: Clarín – Foto: losandes