La esperanza que depositaron las querellas del caso Facundo Astudillo Castro (22) en la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) comienza a dar frutos. El organismo que depende de la Procuración recuperó información de los teléfonos secuestrados a los policías de la Bonaerense sospechados, algo que la Policía Federal (PFA) había dado por perdida.

En un adelanto del informe que elaboró la DATIP figuran mensajes, imágenes y capturas de pantalla que se consideraban borrados. Para los abogados de la mamá de Facundo, su contenido es “muy importante” para la investigación por la desaparición forzada. “Ahora sabemos mucho más”, reconocieron, cerca de los letrados que asesoran a Cristina Castro (42).

El jueves pasado, el equipo fiscal que integran Santiago Ulpiano Martínez (fiscalía 1 de Bahía Blanca), Andrés Heim (ProCuVin) y Horacio Azzolín (UFECI) decidió que la DATIP concentrara y coordinara toda la información pericial de la causa. Su intervención había sido solicitada por la Comisión por la Memoria, como querella institucional y atada a la elaboración de un plan integral de la causa, como planteó Heim.

Ya el mes pasado, Martínez le había encargado a la DATIP el análisis del contenido de 31 DVDs con información obtenida a través de la herramienta UFED, de los teléfonos secuestrados a los policías Mario Sosa, Jana Curuhinca, Siomara Flores y Alberto González. También le pidió que examinara el aparato incautado a otro policía, Jorge Galarza, sospechado de dar un falso testimonio sobre la presencia de Facundo en General Cerri y en Bahía Blanca.

Aun sin las conclusiones definitivas del trabajo de la DATIP, los abogados querellantes se preparan para insistir, en breve, con nuevos pedidos de detenciones. “De las capturas de pantalla en los días sucesivos al 30 de abril, surgen datos esclarecedores para conectar personas como responsables primarios y con el hecho de la desaparición”, adelantaron sin dar más pistas. No obstante, los ligaron con otros elementos extraídos previamente de los mismos teléfonos.

Por ejemplo, que la agente Flores haya quitado la aplicación de WhatsApp de su aparato el 8 de mayo o algunos mensajes enviados entre los efectivos por aquellos días. “Bueno quedate tranqui Janita nadie sabe que fuimos nosotros, aparte es como dice el jefe nosotros hicimos nuestro trabajo”, rescatan de uno que le habría enviado Sosa a Curuhinca, ambos responsables de la primera aprehensión que sufrió Facundo a las 10 de la mañana en el acceso a Mayor Buratovich.

Entre los resultados que aún se esperan de la DATIP, figura el análisis final al teléfono que utilizaba Facundo. Ni la compañía Claro ni la PFA pudieron dar precisiones sobre por qué no hay registros del último mensaje de texto que salió del aparato, alrededor de las 20:30 del 30 de abril y que recibió un amigo. “Igualmente, surgen datos de la triangulación y geolocalización que vinculan con otros puntos relacionados con la desaparición forzada”, aseguran desde la querella particular.

Fuente Diario Clarin



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