Mendoza El agua, tesoro no renovable Lunes, 14 de Octubre de 2019

La crisis del agua compromete miles de hectáreas de cultivo en Mendoza

Mendoza está en crisis y pese a que existen planificaciones para hacer frente a esta problemática la preocupación aumenta considerablemente por la escasez del recurso.

Lunes, 14 de Octubre de 2019
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Lunes, 14 de Octubre de 2019 | Mendoza está en crisis y pese a que existen planificaciones para hacer frente a esta problemática la preocupación aumenta considerablemente por la escasez del recurso.


El agua es una sustancia desprovista de olor, sabor y color, que existe en estado más o menos puro en la naturaleza y cubre un porcentaje importante (71%) de la superficie del planeta. Ese concepto emerge cada vez que intentamos conocer su significado.

Los oasis irrigados en la Provincia de Mendoza son ecosistemas profundamente modificados por la acción del hombre, cuya fragilidad y vulnerabilidad se relacionan en gran medida con la disponibilidad del recurso hídrico. Ocupan aproximadamente el 4% de la superficie provincial y concentran el 98% de la población y de la actividad socioeconómica. Tales oasis se han originado gracias a la disponibilidad del recurso hídrico que existe en los ríos aprovechados y cuyo escurrimiento se origina en un 70% en la fusión nival.

Alarmas encendidas

En conversación con Radio Jornada (91.9), Mario Salomón, gerente hídrico de la primera zona del Río Mendoza,  explicó: "Concretamente 39.260 hectáreas tendrán problemas para recibir agua debido a que el pronóstico de escurrimiento que difundió esta semana el Departamento General de Irrigación (DGI) indicó que habrá un 11% menos de agua que el año pasado en los ríos de las seis cuencas (Mendoza, Diamante, Atuel, Tunuyán, Malargüe y Grande").

El también investigador del Conicet explicó que el cálculo lo realizó "en función de las hectáreas irrigadas con derecho superficial, porque hay otras con riego suplementario mediante perforaciones. Si las sumamos, la cifra comprometida llegaría a 83.000 hectáreas sobre las 231.000 que están cultivadas en la provincia".

Salomón dijo además que "el río Malargüe, si bien está complicado, logra algún atenuante por su ubicación geográfica al estar bien al sur de la provincia"; advirtió además que el más comprometido de todos los ríos es el Atuel y luego el Tunuyán.

Por último, el también profesor titular de la cátedra de Planificación de los Recursos Hídricos de la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo y ex secretario de Gestión Hídrica de Irrigación explicó que "la variabilidad climática juega un papel muy negativo porque hace que haya menos disponibilidad del agua, ya que la demanda de los cultivos es mayor, debido a que hay más temperatura en el llano y menos precipitaciones en la zona de cordillera."

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