La ex del Diez no pudo ingresar a Casa Rosada antes de que se abrieran las puertas para el público general y comenzó a llorar en su auto. 

Rocío Oliva, última pareja de Diego Maradona, de quien se había separado a principio de año, no pudo entrar al velatorio íntimo que le hizo la familia al futbolista en Casa Rosada horas antes de que se abrieran las puertas al público. 

La mediática se hizo presente en la entrada por la que ingresar. “Estoy hace una hora acá afuera y no me dejan pasar”, le dijo a las cámaras de Crónica HD. “El permiso lo tiene que dar Claudia. Todo el mundo está pasando, todo el mundo que quiere a Diego está pasando, menos yo. Es una vergüenza. Obvio que me corresponde escribirle, fui la pareja de Diego durante más de 6 años”, detalló. 

“Le escribí a todo el mundo, pero no me dan respuestas. Lo único que quiero es despedirme de Diego. Después habrá tiempo para hablar. Quiero verlo, darle un beso e irme a mi casa”, arremetió. 

Sin embargo, luego recibió un llamado de Claudia Villafañe, madre de Dalma y Gianinna, en el que le dejó claro que ella “no maneja la puerta” y que “no se la agarre con ella”.

Rocío y Diego fueron pareja durante seis años y vivieron juntos en Dubai. Las hijas del Diez nunca tuvieron buena relación con ella ya que siempre denunciaron que le manejaba el celular a su padre y les impedía el contacto con él.