La poca alternativa en el negocio financiero alienta la inversión de ahorristas en dólares. La rápida puesta en funcionamiento del sector durante el aislamiento dio aire, por lo menos, a una de las patas del negocio inmobiliario: las ventas.

Por Sebastián Pérez Dacuña, Redacción Jornada

Así como el 2019 fue el peor año de las últimas décadas en materia inmobiliaria, entre otras cosas por la incertidumbre cambiaria y política, y las altísimas y convenientes tasas de interés  de los plazos fijos, que  hizo que mucha gente colocara sus ahorros en el sistema financiero, este lapso del 2020 se avizora como un buen momento que podría aprovechar el sector.

Hoy, las tasas han bajado drásticamente siendo inclusive negativas contra la inflación y no hay muchas alternativas de inversión en el sistema financiero, lo que hace que aquellos inversores, sobre todos los que ahorraron en dólares, y más conservadores se vuelquen en alguna operación inmobiliaria. Las ventajas para un inverso con dólares ya sea para comprar o para construir pueden significarle ahorros de hasta 35% con respecto al año pasado.

Por parte del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de la provincia de Mendoza (CCPIM) aseguran que desde comienzo del mes de mayo, cuando se levantaron las restricciones para ese sector, las consultas en su portal de oferta inmobiliario, Mendozaprop.com, aumentaron un 60%, y que siguieron acentuándose en junio,  incluso se han comenzado a cerrar operaciones. “Esto que está experimentando el sector  es producto de que el sistema  financiero no está dando muchas alternativas de inversión y entonces a aquellos que tiene algunos ahorros están pudiendo acceder a la inversión inmobiliaria y también a la construcción”, explica Estanislao Puelles Millán, presidente de CCIPM.

Además el Puelles asegura: “También se empiezan a hacer alunas operaciones  en inmuebles, sobre todos lo que están por estrenar o como se denomina comúnmente en pozo o la vivienda a estrenar o la primera mano, porque los constructores y desarrollistas viendo el precio de construcción se acomodan en los valores y están más flexibles a escuchar propuestas y se han empezado a cerrar algunas operaciones. Asimismo, hemos notado un aumento en la intensión de construir porque hoy el valor ha disminuido un 35 el m2”.

Cabe destacar que a diferencia de otras provincias como Buenos Aires, donde en mayo casi el 80% de los inmobiliarios no vendió una propiedad, en Mendoza la actividad se habilitó rápidamente durante la cuarentena, lo que generó que no se cayera de manera tan estrepitosa y se mantuvieran las expectativas.

Por su parte, Santiago Laugero, titular de Laugero Construcciones, con emprendimientos en desarrollándose en La Ciudad de Mendoza y Luján de Cuyo, coincide con Puelles: ”La situación está difícil y se está poniendo toda la predisposición y el ingenio en las formas de pago. Se han bajado las expectativas de precios en dólares, se han ajustado los valores a la realidad del mercado de hoy. Esperemos que esto empiece a movilizarse con el ahorrista que quiere salir de sus ahorros hacia estas alternativas y esperando una reactivación económica”.

A esta altura, y teniendo en cuenta que lo que se busca es vender para que la actividad no se hunda aún más, todos coinciden en que es necesario que el mercado inmobiliario corrija los precios en dólares. Es común ver hoy en los portales inmobiliarios de la provincia distorsiones de precios en inmuebles de las mismas características, sobre todo en los inmuebles usados. “Hay algunos que tiene precios acomodados a la realidad de hoy y otros que no. Ahora esos que no se han acomodado no van a vender”, advirtió el presidente del Colegio Inmobiliario.

A modo de ejemplo Estanislao Puelles grafica: “Si un departamento a principios de 2019 costaba 100 mil dólares, a un dólar a 40 o 50 pesos, hoy con un dólar a 125 pesos, evidentemente  ese inmueble no vale más 100 mil dólares. Si el propietario está dispuesto a vender ese inmueble con una corrección del precio posiblemente lo vaya a lograr. Hay inmuebles que van a sufrir más la crisis que otros. Hoy se están vendiendo  terrenos en dólares un 25% menos que hace 12 meses atrás”.

Así también lo asegura Francisco Leonardi, de Ideas y Desarrollos Inmobiliarios: “En los últimos meses, en  parte de los desarrollos que ofrezco, que son loteos,  están andando muy bien en venta, pero muy mal en precio porque las propiedades han bajado hasta un 40% en dólares, pero esto nos permite mantener la estructura y  uno tiene que vender. En  otro tipo de inmueble como departamento esta frenado porque más allá de la incertidumbre que genera el tema de la plata, la rentabilidad de los alquileres ha caído significativamente.  Alguien que está proyectando algo y tiene los dólares compra un lote a muy buen precio, eso es real de acuerdo a mi experiencia”

Se está repitiendo situaciones que sucedieron en otros periodos históricos de la Argentina, solo cabe recordar el post 2001, cuando el mercado inmobiliario llegó a vender a casi un 40% menos en dólares, y los cierto es que al cabo de tres o cuatro años los inmuebles habían recuperado su precio histórico en dólares  e incluso algunos ya los habían superado.

“Me parece que lo que se está viendo y los que se va a venir es lógico, si hoy el costo de reposición de un inmueble ha bajado porque no va a bajar el precio de los que ya están construidos”, se pregunta Puelles.

Aquellos que tuvieron la posibilidad de ahorrar, hoy les empieza a quemar ese ahorro en la mano y podrán invertir ya que  el sector inmobiliario y hasta el de la construcción le brinda seguridad y ganancias. Aunque lamentablemente este va a ser un partido para unos pocos, porque aquellos que no tengan ahorro y este en búsqueda de la primera vivienda cada vez van a estar más lejos, hoy se ha perdido la capacidad de ahorro, aumentaron las propiedades en pesos y  la inexistencia de planes  hipotecarios hacen cada vez más difícil acceder a un inmueble.