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El Cristo Redentor

Argentina y Chile tienen cerca de 5 mil kilómetros de fronteras y es lógico que con el tiempo surgieran problemas de límites.

Domingo, 15 de Setiembre de 2019
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Domingo, 15 de Setiembre de 2019 | Argentina y Chile tienen cerca de 5 mil kilómetros de fronteras y es lógico que con el tiempo surgieran problemas de límites.

Los tuvimos en 1978 cuando los dos dictadores encumbrados en los dos países estuvieron a punto de desatar una guerra por las islas al sur de Ushuaia, conflicto que se solucionó por la intervención del Cardenal Samoré, enviado de Juan Pablo II. A fines del siglo pasado los dos países se preparaban para una guerra inminente. Era por la delimitación de soberanía en la Puna de Atacama. Los dos países incrementaron su poderío bélico y la prensa de ambos lados alentó el enfrentamiento. Por ese entonces el papa era León XIII quién, preocupado por la beligerancia del mundo, había pedido mayor devoción por el Cristo Redentor. Monseñor Marcolino del Carmelo Benavente, obispo de Cuyo, prometió, públicamente, realizar una colecta para erigir un gran monumento que recordara el mensaje de paz de Cristo. Consiguió donaciones, algunos cañones que aportaron bronce y le encargó la obra al escultor porteño Mateo Alonso. Originalmente el monumento se iba a emplazar en Puente del Inca. La obra terminada estuvo durante un tiempo largo en el Colegio Lacordaire de la orden domínica de Buenos Aires. Mientras tanto el conflicto con Chile continuaba amenazante. Pero el 15 de septiembre de 1899 se llegó a un acuerdo, se le dio participación a la Corona Británica para que resolviera las pretensiones y el Presidente de Chile Federico Errázuriz y el argentino, Julio Argentino Roca, pactaron la paz en el sur y sellaron el acuerdo con "El Abrazo del Estrecho de Magallanes". En 1902 los límites quedaron establecidos y acatados por ambos países. Comenzaba una época de intercambio pacífico. Fue entonces que Ángela Oliveira Cézar de Costa, entrerriana residente en Buenos Aires, consideró que ese monumento que esperaba en el patio de un  colegio tendría mejor significación si se lo colocaba en el límite entre los dos países, como para celebrar el acuerdo comprometido. La provincia elegida fue Mendoza y el lugar la cumbre del Cerro Bermejo por donde mucho tiempo atrás había cruzado el ejército de San Martín, ahí arribita de Las Cuevas. Fueron trabajos intensos de mucha gente para hacer el pedestal primero y luego instalar la estatua a 3854 metros de altura. La estatua tiene 7 metros de alto y pesa 4 toneladas, el pedestal que la sostiene mide cuatro metros.
El 13 de marzo de 1904 ocurrió la inauguración. Estaban presentes representantes de los dos gobiernos y sus fuerzas militares, juntas dispararon las 21 salvas de todo gran acontecimiento. Así lo cuenta el Diario Los Andes: "Hubo una misa y el chileno monseñor Ramón Ángel Jara, arzobispo de San Carlos de Ancud, pronunció las palabras que quedarán para siempre como símbolo de hermandad "Se desplomarán primero estas montañas, antes que argentinos y chilenos rompan la paz jurada a los pies del Cristo Redentor". En dos mil personas se calculó la concurrencia.
Ahora solo es visitado por andinistas solitarios y contingentes de turistas que se animan a subir por los dificultosos caracoles que llevan a él, pero el Cristo está ahí bendiciendo con su mano derecha, con una cruz en la izquierda y parado sobre un hemisferio, protegiendo la paz de dos países que nunca debieron pensar en dejar de ser hermanos.

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