Otra vez el fútbol está sumido en la violencia. Mendoza y Bahía Blanca están en el ojo de la tormenta por los violentos acontecimientos que sucedieron en el juego entre Independiente Rivadavia con Atlanta y en el clásico bahiense que enfrentó a Villa Mitre y Olimpo, este con el deceso de un joven de 28 años identificado como Emanuel Castillo.


En la previa del clásico de Bahía Blanca entre Villa Mitre y Olimpo, juego válido por el Torneo Federal “A”, se registraron graves incidentes en las calles de la ciudad. El saldo de los desmanes fue un hincha del conjunto Aurinegro muerto y varios heridos.


Aquí en Mendoza pasó un hecho parecido, aunque afortunadamente no hubo que lamentar víctimas tras la pelea ocurrida entre dos facciones de la barra brava de Independiente Rivadavia en el estadio Bautista Gargantini y que obligó a suspender el partido ante Atlanta.


Disparos al aire, incendios y corridas fueron algunas de las escenas de violencia que protagonizaron una nueva página negra en el fútbol de Mendoza y también a nivel nacional.


“Esto es algo inesperado para mí pero indudablemente hay algún tipo de enfrentamiento entre diferentes facciones de la hinchada porque no hubo ningún motivo que lo desencadenara. La policía no pudo garantizar la seguridad del partido, porque se constataron disparos de arma de fuego y, no habiendo localizado el foco del problema, no podía garantizar que se repitieran estos hechos. Por eso, ante esta falta de garantías el árbitro decidió suspender el encuentro” contó Ignacio Berrios, Presidente de Independiente Rivadavia.



“Desde hace tiempo, desde la desaparición de Camel, quien era antes quien que conducía la hinchada y que fue asesinado hace casi un año en el boliche La Guanaca, siempre estábamos esperando que hubiera un tipo de problema. Hace tiempo hemos aumentado nuestra preocupación al respecto y lamentablemente eso aconteció anoche” confesó la máxima autoridad de la entidad Azul.