El Consejo Empresario Mendocino (CEM) dio a conocer su informe de empleo en el periodo Empleo en Mendoza 2010-2020. ¿Cómo se reflejó la contracción generalizada de la actividad económica y del empleo como consecuencia de COVID-19?

La tasa de desempleo en Mendoza alcanzó el 15,3% en el segundo trimestre de este año, un incremento de 6,5 puntos porcentuales (p.p.) respecto de igual período de 2019, en un marco de contracción generalizada de la actividad económica y del empleo como consecuencia de COVID-19. Este aumento en la tasa de desocupación se dio a pesar de que Mendoza fue una de las provincias en las que la tasa de empleo cayó menos el último año, pues mientras en nuestra provincia se redujo en 5,5 p.p., a nivel nacional lo hizo en 9,2 p.p.

El aumento relativo de la tasa de desocupación local se debió, fundamentalmente, a que la tasa de actividad (cantidad de personas que trabajan o buscan activamente empleo/población total) se redujo mucho menos a nivel local que a nivel nacional (-2,8 p.p. vs. -9,3 p.p.). Los datos oficiales muestran que, mientras a nivel nacional 2,5 millones de personas se retiraron del mercado laboral en los 32 aglomerados urbanos relevados por el INDEC entre 2T19 y 2T20 (caída del 19,5% de la PEA nacional), este fenómeno no se replicó con igual intensidad en el Gran Mendoza, donde solo salieron del mercado 25.000 personas, con una caída de la PEA de apenas el 5% en igual período. Distintas simulaciones realizadas bajo el supuesto de que las tasas de actividad nacional y provincial se hubiesen comportado en forma similar, concluyen que la tasa de desempleo de Mendoza hubiera sido en 2T20 más baja que la del promedio país.

Argentina y Mendoza presentan, desde hace tiempo, dificultades para crear nuevos puestos de trabajo en el sector privado. La actividad económica se contrajo 12,6% interanual en el segundo trimestre de 2020 como consecuencia de COVID-19 y la cuarentena asociada, pero el estancamiento económico es preexistente y lleva ya casi una década. El Producto Interno Bruto (PIB) aumentó apenas 3,3% entre 2010 y 2019; a nivel local el Producto Bruto Geográfico (PBG) creció apenas 1,7% en igual período. La consecuencia de este estancamiento es la incapacidad de generar nuevos puestos de trabajo privados formales en la economía y el aumento de los niveles de pobreza.

El mercado de trabajo se caracteriza por las dificultades del sector privado para crear empleo acompañado del crecimiento del empleo público en la última década. A nivel nacional, el empleo asalariado registrado privado creció apenas 0,6% entre 2012 y 2019 mientras que, en igual período, el empleo público registrado aumentó 20,8%. Más aún, entre junio-19 y junio-20, se perdieron 369.000 empleos registrados a nivel nacional, pues mientras el sector privado destruyó 386.000 puestos de trabajo registrados, el sector público sumó 17.000 nuevos empleos. Con ello, el sector público explicó el 50% del empleo nuevo creado entre junio-12 y junio-19, e incrementó aún más su planta durante el último año, cuando todas las otras categorías laborales destruyeron empleo.

Mendoza creó 19.000 puestos de trabajo asalariados registrados en el sector privado entre 2010 y 2012, para estancarse, con discretas oscilaciones, en torno de los 240.000 empleos privados en 2012- 2019. Entre junio-19 y junio-20 nuestra provincia destruyó 17.000 empleos asalariados privados registrados. Mientras el empleo registrado privado aumentó en Mendoza solo un 1,4% entre 2010 y 2020, el incremento del empleo público consolidado (provincia y municipios) ronda el 11,4% punta a punta, con un crecimiento del 9,7% a nivel de la administración provincial (aún considerando la reducción realizada desde 2015 en adelante) y un aumento estimado del 17,9% a nivel municipal.

Entendemos que el mercado de trabajo y el empleo privado reflejan la situación de estancamiento que sufren las economías provinciales y la nacional. El desafío sigue siendo repensar la matriz productiva de Mendoza y recrear las condiciones para todos los sectores de nuestra economía, tradicionales y nuevos, desarrollen su potencial a pleno y generen el trabajo registrado y de calidad necesario para reducir la pobreza que aqueja a un importante número de conciudadanos. La generación de empleo de calidad debe ser una política de Estado.

En detalle

  • El mercado laboral muestra, desde hace años, dificultades para crear nuevos puestos de trabajo, en el marco de una economía estancada y con niveles altos de inflación. En ese contexto de dificultad, COVID-19 ha venido a golpear aún más nuestra economía y a exponer debilidades pre-existentes a la pandemia.Los datos oficiales muestran una importante contracción de la actividad económica en el segundo trimestre de 2020, consecuencia de las medidas preventivas de COVID-19. No obstante, es necesario mencionar que el nivel de actividad económica ya mostraba una gran debilidad en años previos. El Producto Interno Bruto real creció apenas 3,3% entre 2010 y 2019, para caer 12,6% a/a en el primer semestre de 2020, completando una década perdida en lo que a crecimiento se refiere. La consecuencia del estancamiento, no atribuible a COVID-19, es la incapacidad de generar nuevos puestos de trabajo formales en la economía y el aumento de los niveles de pobreza. A nivel provincial, el comportamiento del Producto Bruto Geográfico (PBG) local fue similar, pues creció solo 1,7% en 2010-2019. Aún no hay datos oficiales de la contracción acaecida en lo que va de 2020.

  • El ranking de desempleo de los 32 aglomerados urbanos relevados por el INDEC es liderado por Santiago del Estero, Viedma y San Luis con tasas de desempleo de 1,8%, 2,4% y 2,6% respectivamente. En el otro extremo, Mar del Plata detentó la mayor tasa de desocupación con un 26%, seguida por Ushuaia y Santa Fe. Mendoza se ubicó en el puesto 26, cayendo 10 posiciones en el último año.

  • San Juan es el aglomerado urbano de más de 500.000 habitantes con menor desempleo (6,5% en 2T20), seguido de La Plata (9,5%), Tucumán (10,4%) y CABA (11,1%), todos con tasas por debajo de la media nacional. Mendoza (15,3%), que por varios años lideró el ranking de menor desempleo entre los grandes aglomerados del país, fue cayendo en la lista hasta ubicarse actualmente en el séptimo lugar.

  • Gran Buenos Aires y la región Pampeana detentan las tasas de desocupación más altas, por encima del promedio nacional. Lasregiones Noreste y Noroeste se distinguen entre las de menor desocupación. Cuyo, con el 11,4%, se ubica cuarta, detrás de la región Patagónica. En el último año todas las regiones, excepto NOA, experimentaron aumentos del desempleo, destacándose la baja performance de la Región Pampeana y Cuyo. Mendoza lidera nuestra región en términos de desempleo, seguida por San Juan (6,5%) y San Luis (2,6%).

  • La tasa de desempleo en Mendoza alcanzó el 15,3% en 2T20, un incremento de 6,5 puntos porcentuales (p.p.) respecto de igual período de 2019. Con ello, por primera vez en la década supera a la tasa de desempleo nacional que se ubicó en el 13,1%. Este aumento se dio a pesar de que Mendoza fue una de las provincias en las que la tasa de empleo cayó menos el último año, pues mientras que en nuestra provincia se redujo 5,5 p.p., a nivel nacional lo hizo 9,2 p.p. Cabe mencionar que una porción muy significativa de los efectos mencionados se produjo entre el primer y el segundo trimestre de este año.

  • El aumento de la tasa de desocupación local se debió, fundamentalmente, a que la tasa de actividad se redujo mucho menos a nivel local que a nivel nacional (-2,8 p.p. vs. -9,3 p.p.). Las estadísticas muestran que, mientras a nivel nacional 2,5 millones de personas se retiraron del mercado laboral entre 2T19 y 2T20 en los aglomerados urbanos relevados por el INDEC (caída del 19,5% de la PEA nacional), este fenómeno se replicó con mucha menor intensidad en el Gran Mendoza, donde solo salieron del mercado 25.000 personas (caída de la PEA de apenas el 5%). Distintas simulaciones realizadas bajo el supuesto de que la tasa de actividad nacional y provincial se hubiesen comportado en forma similar, concluyen que la tasa de desempleo de Mendoza hubiera sido en 2T20 más baja que la del promedio país.

  • El trabajo registrado aumentó un 10,1% en Argentina entre 2012 y 2019. El empleo asalariado privado creció apenas 0,6% acumulado en 7 años, revelando la gran dificultad que enfrentó el sector privado para generar empleo en una economía estancada. Entre junio-19 y junio-20 se perdieron 369.000 empleos registrados (300.000 de ellos asalariados privados). El sector público creó 551.000 nuevos puestos de trabajo asalariado entre 2012 y 2019 (+20,8%), para seguir aumentando su planta entre 2T19 y 2T20 en otros 17.000 empleos más. Con ello, el 50% del empleo registrado creado entre junio-12 y junio-19 tuvo origen en el sector público (551.000/1.109.000). El empleo público registrado fue la única categoría laboral que aumentó el último año.

  • Mendoza creó 19.000 puestos de trabajo asalariados registrados en el sector privado entre 2010 y 2012, para estancarseen torno de los 240.000 empleos privados registrados en 2012-2019. Entre junio-19 y junio-20 nuestra provincia destruyó 17.000 empleos asalariados privados registrados (-7,2%), lo que la ubicó como la tercera provincia más golpeada, en un contexto en el cual todas las provincias vieron caer sus niveles de empleo privado registrado.

  • Se advierte el importante crecimiento del empleo público provincial y municipal entre 2010 y 2013 y una desaceleración posterior que, a partir de 2016, deriva en la reducción del empleo público provincial y la estabilización del empleo municipal en torno de 30.000 agentes.

  • Mientras el empleo registrado privado aumentó en Mendoza solo un 1,4% entre 2010 y 2020, nuestra estimación de la tasa de crecimiento del empleo público consolidado (provincia y municipios) ronda el 11,4% punta a punta, con un aumento del 9,7% a nivel de la administración provincial (aún considerando la reducción realizada desde 2015 en adelante) y un aumento estimado del 17,9% a nivel de municipios.