El viejo mundo desde hace casi dos años está planificando cómo reemplazar estos plásticos por en materiales biodegradables. La provincia tiene un proyecto con media sanción con la misma finalidad.

Cubiertos de bambú, sorbetes de papel, burbujas de agua, envoltorios de cera de abeja para los alimentos, estas son algunas de las tantas ideas que la Unión Europea analizar para reemplazar los plásticos de uso único o plásticos en general.

Algunas de las alternativas que poco a poco se van conociendo, ya se utilizan en Argentina, tal es el caso de los jabones en barra que evitan el uso de recipientes para su comercialización o los sorbetes de papel. Si bien su uso no está masificado, las intenciones avanzan en ese destino.

En el Senado de la Legislatura de Mendoza se discutió y analizó ampliamente en Comisiones una iniciativa del Senador Mauricio Sat (expediente 72979) que contempla que se disminuya el uso, distribución, comercialización y entrega de vasos, platos, copas, tazas, cubiertos, bandejas alimentarias y sorbetes descartables, que estén compuestos en su integridad por cualquier variedad de plástico. Los mismos serán considerados descartables si de su diseño se desprende que fueron concebidos para ser utilizados una única vez, para luego ser desechados.

Por esta razón, y de aprobarse el proyecto en la Cámara de Diputados, a partir del 1° de enero de 2023 los vasos, platos, copas, tazas, cubiertos, bandejas alimentarias y sorbetes descartables que se utilicen, distribuyan, comercialicen y entreguen en la Provincia de Mendoza deberán estar fabricados en al menos un 50% con sustancias biodegradables.

“Tratamos de que Mendoza vaya en concordancia con la Agenda 2030 de Desarrollo sostenible”, afirmó Sat en declaraciones al Portal de Noticias de la Legislatura de Mendoza. Pretendemos que esta ley no vaya en contra del funcionamiento comercial, es un plan progresivo que permitirá que quienes comercializan estos productos, vayan buscando alternativas a los mismos. Además queremos destacar que hoy una persona que tiene un comercio que comercializa plásticos esta ley no los afecta,  es sólo específicamente para algunos productos como platos, sorbetes, cubiertos”.

La Unión Europea ya está trabajando en esto puesto que quiere reducir las toneladas de residuos plásticos que contaminan el planeta. La primera estrategia aprobada en 2018 promueve la transición de la economía para mudar la fabricación de plásticos a las alternativas más respetuosas con el ambiente.

Los plásticos de uso único como cubiertos, platos y los sorbetes estarán prohibidos en el viejo continente. Y Mendoza no quiere quedarse atrás de esta situación por lo cual, si el proyecto se aprueba en la Cámara de Diputados, las costumbres deberán ir mutando paulatinamente o rápidamente, debido a los grandes volúmenes de contaminación ambiental.

Reducir, rehusar y reciclar

Serán las tres palabras habituales en nuestras costumbres que deberá implementarse para mejorar la vida en el planeta. Los tradicionales táper para comida ahora podrán ser de vidrio o metal, para que puedan, el film o aluminio también deberán ser eliminados del uso cotidiano.

Ya existen en el mercado varias opciones para llevar la merienda a la escuela o trabajo, son recipientes reutilizables y lavables que además sirven de mantel. Los cubiertos de plástico ya no estarán en los cumpleaños, pero ojo con los ojos de los niños, no hace falta que sean metálicos para que sean amigables al ambiente, la opción disponible es el bambú. Resistente y lavables también, aunque se están presentando ideas muy creativas con cubiertos que los podés comer ni bien termines tu merienda.

Quizás lo más difícil de reemplazar sea el sorbete, el papel está visto que no dura mucho en un trago. Sin embargo pueden surgir otras opciones más duraderas.

Otra alternativa viable para evitar los paquetes de verduras o frutas en plásticos y films sería la vuelta a la compra a granel, llevando la mercadería en las ya conocidas bolsas reutilizables. Los cepillos de diente de madera, los biberones o mamaderas de acero inoxidable y lo más novedoso, las burbujas de agua biodegradables y comestibles. No más botellitas plásticas para comprar en el kiosko, serán las esferas que contienen el líquido, están hechas con una técnica que se usa mucho en la cocina molecular. El envase está hecho a base de algas, cloro y ácido, para beberla se puede hacer un agujerito y luego comerte el envase o tirarlo ya que es biodegradable.

Estas esferas fueron creadas por jóvenes investigadores que las llamaron Ooho, y ya fueron utilizadas durante una maratón en Londres. Tuvieron gran aceptación ya que fueron reutilizadas rellenándolas con zumos, bebidas y cócteles. Los films plásticos también tienen su alternativa con los envoltorios hechos a partir de la cera de abejas. Se puede transportar alimentos o la merienda.

Fuente Legislatura de Mendoza


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