Hiper y supermercados se llenaron de gente que quería comprar, sin pensar demasiado en los demás, elementos de limpieza y alimentos esenciales. ¿Hay posibilidad de desabastecimiento por el accionar de la gente?

Este lunes en Mendoza la gran mayoría de los hipermercados y supermercados se vieron prácticamente colapsados por la cantidad de gente que fue a comprar. Miles de mendocinos tienen temor a que en un futuro cercano algunos productos estén en falta a causa de la situación por la propagación del Covid-19 en el país y en la provincia.

Filas con personas esperando fuera de los supermercados fue una de las postales de la mañana. El domingo por la noche repositores, como medida excepcional de cada empresa, estuvieron colocando mercadería para que hoy desde las 7 los comercios ya estuvieran con las puertas abiertas atendiendo a la gente.

Las filas de las cajas del supermercado estaban colapsadas de gente

Lavandina, desinfectantes, papel higiénico, rollos de papel para la cocina, aceite, azúcar, entre otros fueron los productos que la gente se llevó en grandes cantidades. El miedo existe en mucha gente. Miedo a que en los próximos días y siguiendo las medidas que se han ido tomando desde el gobierno nacional y el gobierno provincial, se decida el aislamiento definitivo o emergencia total en el territorio nacional.

Así ingresaban a un supermercado céntrico en grupo

La realidad es que, en definitiva, que mucha gente haya ido este lunes de manera casi desesperada a stockearse no contribuye para nada a la comunidad y a la sociedad. Al contrario, las compras sin discreción puede generar faltante en muchos productos. Que una o dos personas se lleven cada una tres botellas o bidones de lavandina significa que a otras dos o tres personas les estará faltando ese producto cuando necesiten comprarlo.

Por eso los supermercados tuvieron que regular el ingreso de las clientes que querían comprar. Hacían ingresar en grupos para que todo fuera más ordenado y pacífico. Mucha gente contó que en algunos supermercados se vivieron situaciones desagradables porque la gente estaba en un estado de desesperación por llenar los carros. Encontronazos, empujones, discusiones, etc.