Así se desprende de un relevamiento interno de Asinmet. Las creencias de los industriales y su predisposición para vencer las barreras es el camino a la incorporación de mujeres.

La Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza, Asinmet, realizó una investigación sobre 42 empresas metalmecánicas locales para saber si el sector, considerado como uno de los más “duros”, tiene mujeres trabajando en puestos que normalmente están destinados a hombres y, si no las tiene, las causas de ello y su predisposición a tenerlas.

Lo sorprendente del relevamiento es que 82% de los participantes manifestaron que estarían dispuestos a contratar mujeres para puestos operativos en taller. Además, dentro de ese porcentaje, se destacó que podrían cubrir con mujeres ciertos puestos como los de soldaror/a, tornero/a, pintor/a, personal de depósito, cortador/a, operador/a de Izaje, operario/a de mantenimiento, entre otros.

Asimismo, en el estudio se consultó sobre las ventajas y las desventajas de incorporar mujeres operarias y la información que brindaron los industriales, en su mayoría hombres y titulares de empresas, es que ven desventajas como la necesidad de adaptar sus plantas para que el plantel femenino tenga baño y vestidores apropiados, la creencia de que las mujeres faltan más por sus obligaciones familiares y maternales, que las mujeres son “frágiles” y sin la fuerza física necesaria para las tareas que se requieren, que los trabajos industriales en muchos casos incluyen ensuciarse y otras varias creencias que rozan mayormente lo cultural o son barreras claramente no trabajadas para una mayor integración.

Lo positivo es que surgieron más ventajas que desventajas en las opiniones del estudio. Así, 30% de los encuestados manifestó que las mujeres son detallistas en la tarea en mayor medida que los hombres, mejor organizadas y más comprometidas.

El 50% indicó que no hay diferencias entre hombres y mujeres mientras tenga la calificación y competencia necesaria para el puesto que ocupen.

Los empresarios expresaron que la participación de mujeres en la planta podría aportarles una mirada más amplia con enfoques distintos ante la resolución de problemas o el logro de objetivos y que favorecería a la integración de los grupos.

Varios empresarios comentaron que nunca han recibido un curriculum de ninguna mujer para postular a puestos de taller. Sin embargo, 30 de los 42 encuestados tiene mujeres trabajando en áreas como oficinas técnicas, dibujando planos para el diseño de obras, en planificación de la producción, en áreas de control de calidad, seguridad industrial, laboratorios y los sectores más tradicionalmente destinados a mujeres como la administración.

Por otro lado, un dato importante es que no hay mujeres ni en las matrículas de las carreras terciarias o universitarias con especializaciones industriales ni calificadas en oficios.

Este estudio parte del trabajo que realiza Asinmet para lograr un cambio cultural en favor de la integración de la mujer en oficios duros para lograr equidad de género en la industria.

Se partió de la búsqueda de información estadística y se descubrió que es muy poca la disponibilidad de datos. Se sabe que la industria TIC ha realizado mediciones y que cuentan con 30% de mujeres en ese segmento. En cuanto a las industrias más duras, respecto al sector automotriz en algún momento se publicó un estimado de 500 trabajadoras, pero no se conoce el dato del porcentaje que éstas representan en el total de ese rubro.

Desde Asinmet se comenzó con esta primera investigación para saber el diagnóstico de partida. El universo de empresas metalmecánicas de la provincia ronda las 550 empresas y el primer análisis se hizo sobre 42 casos, es decir una muestra inicial interesante.

La idea es continuar obteniendo datos a medida que se trabaja desde la Cámara con las empresas, el sector educativo, el Gobierno, las entidades gremiales y otras organizaciones de la sociedad civil hacia la meta de ayudar al cambio tanto desde la empresa como desde la sociedad para que no existan barreras culturales tanto desde quienes tienen la tarea de contratar personal como desde las propias mujeres que se auto segmentan orientándose hacia otros rubros y tipos de puestos de trabajo más naturalizados y aceptados como femeninos e indistintos.


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