El economista se molestó porque el jefe del oficialismo habla de muchos temas a la vez. La vice le pidió no ofender a sus colegas. “Acepten que son minoría”

El senador radical Martín Lousteau se volvió a cruzarcon Cristina Kirchner, pero esta vez logró que se enojara y le pidiera mejorar el vocabulario para dirigirse al resto de sus colegas.

La reacción llegó cuando el economista no soportó un furioso descargo del jefe del bloque oficialista José Mayans, molesto por su insistencia y la del jefe de Cambiemos Luis Naidenoff en pedir dejar constancia de su desacuerdo con una votación sobre el protocolo de sesiones remotas.

Se había aprobado al comienzo de la sesión, cuando Cristina sometió a votación sus dos decretos internos para ampliar esa modalidad de reuniones, el segundo con algunas correcciones pedidas por Cambiemos, como restringirlo a 60 días, ampliar las sesiones a 8 horas y permitir reuniones de labor parlamentaria.

Cuando Mayans cerró su discurso y ya no quedaban oradores, Naidenoff y Lousteau, que estaba en el recinto solo junto a Cristina y la presidenta provisional Claudia Ledesma, exigieron que debía “constar en acta” que Cambiemos consideraba que las votaciones de los protocolos necesitaban dos tercios porque son un cambio reglamentario. Y sólo el segundo decreto, el de las correcciones, había alcanzado ese número.

“Las votaciones no constan en acta. Son votaciones. Todo lo se dice queda registrado en las versiones taquigráficas”, los corrigió Cristina. Pero desde su casa, Mayans pidió la palabra y perdió el control.

 “La verdad es que si hay alguien que es llamativo que haga alusión a que nos vamos de tema es un senador que cada vez que cierra se pone a hablar de cualquier cosa, como Mario Sánchez”.

“Esto que están haciendo ambos senadores no se puede hacer. Ese tema del que están hablando ya fue tratado y aprobado. Si quieren volver a tratarlos tienen que pedir reconsideración, Pero ellos interrumpen y dentro de un rato van a decir que usted no les dio el permiso para hablar. Corresponde que usted les retire la palabra”, reclamó a Cristina.

La vice intentó terminar el tema y pasar a la votación de los decretos presidenciales, pero Lousteau exigía la palabra a unos metros y no lo aguantó más. “A ver, denle la palabra”, ordenó habilitar el micrófono. 

José Mayans. 

El economista fue concreto. “La verdad es que si hay alguien que es llamativo que haga alusión a que nos vamos de tema es un senador que cada vez que cierra se pone a hablar de cualquier cosa, como Mario Sánchez”, en alusión al humorista, cuyo personaje era recordado por desviar cualquier conversación a las bondades de la naturaleza y sobre todo de los pajaritos.

A Cristina no le agradó la comparación: “Le recuerdo al señor Lousteau que no puede dirigirse en términos ofensivos a ningún senador. Y usted lo comparó con un cómico. Me parece que nos estamos excediendo. Yo he sido minoría en este recinto y he soportado cualquier cosa de ustedes, desde insultos, permisos de allanamientos, etcétera”.

“Es increíble que no puedan aceptar que son minoría y que aquí y en cualquier parlamento nos manejamos con la votación. No hay que estar agrediendo al resto ni acusarnos de estar haciendo las cosas en contra del reglamento. Aceptemos el juego libre de las minorías y mayorías, eso es la democracia, minorías y mayorías”, cerró Cristina. 



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