El ciclista suizo Marc Hirschi logró su primera victoria en el Tour de Francia, que también fue la primera como profesional, al completar una escapada en solitario en la etapa 12 de la clásica ronda gala. Además de conseguir su primer triunfo, el corredor hizo historia y conquistó un logro jamás establecido en el Tour.

Después de haber terminado segundo en la segunda etapa en Niza y tercero en la novena etapa en Laruns, el excampeón del mundo sub-23 mantuvo a raya al pelotón que lo perseguía para imponerse tras un recorrido de 218 km que terminó en la ciudad natal del ex presidente francés Jacques Chirac. Hirschi incrementó su ventaja al volar en el otro lado de la montaña, manteniendo la distancia sobre sus perseguidores en los últimos 25 kilómetros.

El ciclista suizo, que además se quedó con la etapa más larga de la ronda, lo hizo con una gran particularidad: terminó el recorrido con una una audaz fuga en un ascenso al Suc au May que nunca había sido tomado en los 117 años de historia del Tour.

No se sabe cuál será su suerte en el presente Tour de Francia, pero su futuro asoma tentador. A los 22 años, Marc Hirschi, que en 2018 se consagró campeón mundial de ruta sub 23, es el fiel reflejo del ciclismo de vieja data, el que hace honor a la sorpresa, a lo imprevisto, que rompen con la monotonía del pelotón en busca de un osado triunfo.

En Niza, en la segunda jornada, se lanzó por la victoria en los kilómetros finales junto al francés Alaphilippe, que se le adelantó por poco y le arrebató el triunfo. Un par de días mas tarde, en los Pirineos, fue a la carga por el triunfo y, tras rozar los 100 kilómetros fugado, el pelotón lo alcanzó y Van Aert, a metros de la meta, nuevamente lo relegó al tercer lugar.