En la provincia no se aplica la restricción de circulación nocturna que recomendó el gobierno nacional. En esta nota te explicamos por qué.

Mendoza continuará con los mismos horarios durante la noche. Quedó afuera de la restricción en horario nocturno o, en otras palabras, toque de queda sanitario, por la situación sanitaria que atraviesa actualmente: pocos casos de coronavirus diarios y una ocupación de camas del 35%.

El pedido del gobernador Rodolfo Suarez fue escuchado. El ministro de gobierno Víctor Ibáñez expresó este viernes luego del anuncio oficial del gobierno de Fernández que Suarez fue el único que hizo un planteo concreto: restringir de acuerdo a realidades geográficas y sanitarias según cada jurisdicción.

Ahora las autoridades de Mendoza deberán seguir de cerca el movimiento de las estadísticas sanitarias y también supervisar los controles para que sigan siendo exitosos. El número a seguir tiene que ver con la cantidad de casos registrados el último mes. Es decir, se debe tener en cuenta el número de los 15 días previos a los últimos 15 días, parece un juego de palabras pero es lo que hay que resaltar. Eso fue explicado por la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti. Si esa cuenta da un resultado superior a 1,20, la provincia entra en el sector de restricción.

Mendocinos y mendocinas circulan por las calles de Mendoza. El gobierno sigue reforzando el concepto de responsabilidad individual

En Mendoza por ahora la calculadora da luz verde. En la última quincena, desde el 24 de diciembre hasta el 8 de enero, los casos nuevos fueron 1419. En la quincena previa a ese período (del 9 de diciembre al 24 de diciembre del 2020) los positivos detectados de Covid 19 fueron 1391. El resultado da 0,94. Bastante por debajo del 1,20 que es el número alerta que dispuso el Ministerio de Salud.

Mendoza está afuera de la restricción de circulación nocturna, entre las 23 y las 5 de la mañana. Los mendocinos y mendocinas no deben descuidar el comportamiento y los cuidados para que los casos diarios no peguen un salto en las estadísticas que terminen complicando la situación sanitaria y la circulación.