EcoFemiData, el área de datos de la organización Economía Femini(s)ta, elaboró el informe “La desigualdad de género se puede medir”, donde se presenta un análisis detallado de las diferencias económicas entre varones y mujeres. Los números surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec del primer trimestre de 2020 y revelan inequidades en salarios, ocupaciones y división sexual del trabajo.

El primer dato que se pone de relieve es la brecha salarial, que deja a las mujeres 22,9 puntos porcentuales por debajo de los varones. El hecho de que las mujeres dediquen más tiempo al trabajo doméstico explica en parte que los ingresos sean inferiores, ya que los varones disponen del total de sus horas laborales para el trabajo remunerado. Según el informe, del total de personas que realizan tareas domésticas, el 73 % son mujeres y el 27 % son varones. Pero eso no aclara todo. 

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“La disminución de esta brecha se explica por distintos factores; entre ellos, una suba más sostenida en la masa de ingresos no laborales que la de ingresos laborales durante el último año, una disminución de la brecha en los ingresos provenientes de jubilaciones, el hecho de que el trimestre captó los ingresos provenientes por bonos de fin de año a quienes perciben AUH y la tarjeta alimentaria, cuyas perceptoras son en su amplia mayoría mujeres”, detallan las autoras del informe.

La comparación entre los indicadores no muestra grandes cambios respecto del último trimestre de 2019. La desocupación femenina no solo es mayor que la masculina, sino que en Mendoza es más alta que la nacional (el 11,8 % y el 11,2 % respectivamente). Además, la falta de empleo entre las mujeres también creció respecto del año pasado, cuando marcaba el 10,8 % a nivel local y el 9,5 %.

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Además, tanto la tasa de actividad como la tasa de empleo ponen a los varones 20 puntos porcentuales por sobre las mujeres. La primera es la relación entre quienes participan en el mercado de trabajo –personas ocupadas y desocupadas–y la población total. La segunda, la relación entre personas ocupadas y la población total. La feminización de la pobreza tiene más de un indicador. Unidiversidad



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