La cuarentena colocó en “stand by” a un segmento integrado por 6.000 centros de entrenamiento y una actividad que genera 50.000 empleos en Argentina y en Mendoza tiene una gran cantidad de “profes” trabajando online pero cobrando mucho menos dinero y gimnasios que alquilaron máquinas o hacen clases por instagram o whats app pero esto no alcanza.

El profesor Jorge Fernández es el representante en nuestro departamento de la Cámara Mendocina de Gimnasios y Afines (CMGA), “Se estima que los gimnasios estén en el grupo de los últimos lugares en ser habilitados una vez que pase la crisis que está provocando esta pandemia, pues no son considerados “de primera necesidad”, aunque sí lo sean para quienes trabajan en ellos, ya sean docentes de Educación Física o propietarios”.


“El 16 de marzo recibimos la prohibición de abrir al público. Esto lleva a la quiebra del sector, de todos los propietarios de gimnasios, ya que nadie tiene un fondo de contingencias para poder subsistir ni siquiera 2 mese
s, mientras que la proyección es que sean 5 o 6 meses sin trabajar, sin pagar alquileres y sueldos. Fuimos la primera actividad en cortar y tal vez puede que sea la última en habilitarse”, lamentó Fernández, y agregó que ante esto, desde la Cámara Argentina de Gimnasios y las distintas asociaciones y cámaras provinciales, se empezó a trabajar para llegar al Gobierno y que se los tenga en cuenta, pues se trata de un sector considerado “un agente de salud durante toda la vida” y ahora se ve “olvidado”.

“Hay mucha gente que va al gimnasio por prescripción médica o por rehabilitaciones, no solo se va para ‘perder un kilito’. Son muchísimos los casos y la realidad es que no hemos sido tenidos en cuenta tampoco para recibir ningún tipo de subsidio que vaya directamente a la actividad de gimnasios y a los profesores que trabajan allí”, expresó.


Lo que pretenden es que haya un protocolo de apertura, garantizando todas las medidas necesarias de seguridad e higiene, pues “nadie quiere contagiarse ni contagiar”. “Creemos que, al igual que otros rubros, podemos trabajar con las medidas correspondientes”, señaló, y respecto de los protocolos, agregó que los mismos se han tomado de países como China, España y Francia, que ya avanzaron en la reapertura de esos locales. Lo que se hace está ligado a los metros cuadrados de cada uno, reduciéndose la capacidad al 50%; hay una parte sanitaria de ingreso y otra compartida entre el establecimiento y quienes concurren. Por ejemplo, en las salas de aeróbico, los clientes ingresan y trabajan exclusivamente en 2 metros cuadrados durante 45 minutos, para luego dedicarse 15 minutos a la higiene de los elementos que usaron. Algo similar ocurre con las máquinas, bicicletas y pesas. La cuarentena colocó en “stand by” a un segmento integrado por 6.000 centros de entrenamiento. Lo que viene para una actividad que genera 50.000 empleos

“Los gimnasios seremos centros de detección temprana de la enfermedad mediante la aplicación del presente protocolo. Bajo este esquema solicitamos nos permitan continuar trabajando, a fin de continuar brindando salud y bienestar a la población”, señala un comunicado de la entidad al que accedió este medio.

Entre otros aspectos, el protocolo establece:

• Límites en la cantidad de usuarios acorde a la cantidad de metros cuadrados del gimnasio.

• Política de acceso vía turnos y sistemas de check-in previo, que permitan conocer en todo momento la cantidad de gente entrenando en el gimnasio.

• Límites en la cantidad de usuarios en los salones de clase con demarcación en el piso respetando la distancia recomendada: 1 socio cada 4 metros cuadrados.

• Suspensión de toda clase que implique contacto entre los socios. Por ejemplo, artes marciales o boxeo.

• Redistribución de equipamiento con 2 metros de distancia entre cintas, bicicletas y todo equipo de musculación.

• Obligación de utilización de protección mediante barbijos a toda aquella persona que concurra y/o trabaje en el establecimiento.

• Demarcación de espacios en las áreas de atención al público/recepciones para que se mantenga la distancia de 2 metros entre personas.

• Se permitirá hasta 10 personas a la vez en el vestuario incluido el vestuarista.

Al mismo tiempo, se controlará la temperatura de los clientes previo al ingreso a los establecimientos y no se permitirá el ingreso de personas a partir de los 65 años.Te puede interesar

También se colocarán botellas de alcohol con spray junto a las máquinas de musculación y el personal de limpieza procederá a la desinfección de las instalaciones al menos una vez por cada hora transcurrida.

“Las clases de los salones se dictarán como máximo durante 45 minutos de manera que, al finalizar cada clase, el personal de limpieza tenga los 15 minutos necesarios para hacer la limpieza de los elementos y espacios”, informa el protocolo.

“Los vestuarios se cerrarán 15 minutos cada hora para realizar la limpieza de cada uno de ellos”, añade.

Hay más:

• El personal sólo se acercará a los alumnos con el equipo básico de protección personal (barbijo, guantes, antiparras). La provisión de los elementos del personal del gimnasio será realizada por el establecimiento para asegurar las condiciones de higiene y seguridad correspondientes.

• Se intensificarán los esfuerzos para que el personal que concurre a trabajar en el gimnasio se traslade por medios propios sin necesidad de recurrir al transporte público.

• En todo momento habrá en el gimnasio un responsable altamente capacitado en cuestiones de salud y protocolo de actuación ante posible detección de persona presumiblemente infectada.

Asimismo, el protocolo definido por la cámara remarca que “las actividades para menores se reiniciarán junto con el inicio de clases”.

Adrián Stoll, secretario de la cámara, informó que el protocolo imita las pautas definidas en China para el retorno a la actividad en el gigante asiático. “Allí los gimnasios están empezando a funcionar con un protocolo estricto que también se puede implementar en la Argentina”, declaró.

“Controlando la salud de los clientes, queremos aportar al testeo de personas y evitar que el virus se propague aún más”, expresó. El directivo anticipó que la medición de la temperatura se llevará a cabo con “medidores láser” y la colocación de “cuadrículas en los pisos que marquen un área de cuatro metros por persona para así respetar el distanciamiento social”.

El sector de los gimnasios en la Argentina está conformado por más de 6.000 sitios de entrenamiento distribuidos en todo el país. El bloque en cuestión, integrado por empresas de capital 100 por ciento nacional, brinda empleo a más de 50.000 personas. Diariode San rafael. Iprofesional

Ante la inactividad y el derrumbe de la recaudación, sendos referentes de esta actividad comercial vienen reclamando auxilio oficial -además de la pronta reapertura de los puntos de entrenamiento- prácticamente desde el inicio de la cuarentena.