En una fecha tan especial, el ídolo inglés aseguró que Diego Maradona “era increíble” y lo recordó con cariño y admiración

35 años pasaron desde aquella locura de gol protagonizada por Diego Armando Maradona en el Mundial de 1986 ante Inglaterra. El Diez hizo historia ese día tras anotar dos goles que jamás serán olvidados: “La Mano de Dios” y el mejor gol en toda la historia de los mundiales.

El 25 de noviembre del año pasado, trascendida la noticia del fallecimiento de Maradona, el ex delantero de la selección inglesa, Gary Lineker, lo recordó con emoción y contó varias anécdotas junto a él.





Los cracks compartieron equipo y cancha en un partido amistoso en el que Diego y él jugaban para “Resto del Mundo”. “Lo primero que hizo en el vestuario fue agarrar uno de los rollos donde vienen las medias y se puso a hacer jueguitos con la zurda. Se quedó así por cinco minutos y todo el mundo decía ‘wow’. Después cuando salimos a la cancha hizo una de las cosas más increíbles que vi en una cancha de fútbol: llevó la pelota hasta el círculo central haciendo jueguitos y cuando llegó ahí pateó la pelota hacia arriba lo más alto que pudo, esperó a que cayera y lo hizo de nuevo. Lo repitió 13 veces y no se movía más de tres pasos. Todos estábamos sentados ahí pensando ‘por Dios eso es imposible’. Nunca vi a nadie tener un cariño tan hermoso por la pelota”, detalló acerca de aquel amistoso jugado en Wembley en 1987.

“Al día siguiente, en el entrenamiento del Barcelona, todos intentamos hacer lo mismo. El que mejor lo hizo logró hacerlo solo tres veces y la tercera tuvo que ir corriendo para poder alcanzar la pelota”, continuó relatando.

Tras las preguntas sobre aquel partido en el Estadio Azteca, Lineker expresó: “En 1986 no había manera de competir contra él. Digo, se habla de ‘la mano de Dios’ y podemos discutir sobre eso, pero el otro gol que marcó en ese partido… Tienen que entender que el campo del Estadio Azteca era espantoso, lo habían trasplantado justo antes y vieron que lo hacen con pequeños pedazos de césped. Y cada vez que pisabas un pequeño trozo de césped, desaparecía bajo tu pie. Y hacer lo que él hizo, ese pequeño giro y pivoteo en la mitad de la cancha, y luego pasar a los jugadores como si no estuvieran allí fue absolutamente notable“.

Esa fue la vez en la que más cerca estuve en mi vida de sentir que tenía que aplaudir a otra persona metiendo un gol. Por supuesto no lo hice porque me hubieran matado en casa. Pero él fue por mucho el mejor jugador de mi generación”, aseguró.

El inglés también recordó cuando fue invitado a la Bombonera por Diego: “Una vez fui a ver un partido de Boca Juniors, no me lo voy a olvidar nunca. Él tenía un pequeño palco ahí y yo fui con su familia. Él estaba parado ahí y gritaba sobre la baranda, mientras una de sus hijas lo agarraba para que no se cayera, la atmósfera del partido era increíble. Diego tenía una pasión increíble por el juego“, describió.

Finalmente, se animó a meterse en la eterna comparación entre Diego y Lionel Messi: “Nunca pensé que vería a alguien en mi vida acercarse remotamente a Diego en términos de habilidad con la pelota. Hemos visto a Messi que es similar en muchos sentidos: argentino, pequeño, con un pie izquierdo brillante. Pero Diego era increíble”, concluyó Lineker.


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